@ringsider2020

Como muchos esperaban y ESPABOX ya había anunciado, la WBA ha vuelto a hacer de las suyas respecto a su título (o títulos) en el peso gallo. A pocos días de la velada que organizará Matchroom Boxing con Jesse Rodríguez (23-0, 16 KO) en Glendale, Arizona, midiéndose a Antonio Vargas (19-1-1, 11 KO), debut de «Bam» en la categoría, la Asociación Mundial ha confirmado que estará en juego el mundial absoluto en la pelea.

El evento se disputará en el Desert Diamond Arena, donde Bam ya derrotase en el pasado a Sunny Edwards en su primera unificación mundial, allá por finales de 2023 y en el límite del peso mosca. Ya cuando se anunció el duelo contra Vargas fueron muchas las especulaciones y en ESPABOX realizábamos un artículo explicando la situación, el porqué de la subida de peso de Rodríguez ante la imposibilidad de unificar todo el supermosca y el asunto de plena actualidad que aquí abordamos.

Resumiendo los hechos: Matchroom había vendido al aficionado el duelo Bam-Vargas como título mundial (se puede ver en el cartel) desde hacerse oficial la función, pero el campeón del mundo WBA del peso gallo era, hasta hace unas horas, Seiya Tsutsumi. Vargas figuraba como campeón en receso, puesto heredado del nipón en una serie de movimientos extraños y sin criterio de la Asociación Mundial. Tsutsumi se impuso a Nonito Donaire en diciembre, duelo que iba a haber realizado con Vargas para «consolidar cinturones» (es decir, para resolver un problema creado por la propia WBA). El fallecimiento de la madre de Vargas provocó que se llamase a Donaire y se considerase a Tsutsumi campeón mundial, pero el choque con el filipino trajo consigo una fractura para Seiya.

Ya en nuestro artículo de abril decíamos literalmente, temiéndonos la triquiñuela de última hora, lo siguiente:

«¿La situación puede cambiar y revocar de nuevo la previa decisión el veleidoso estamento de Gilbertico Mendoza? Pues es posible que ahora vuelvan a permutar los roles solo para que el Vargas-Rodríguez sea considerado título mundial «real», pero a día del anuncio del envite no puede serlo, por mucho que se anuncie como tal. Y nosotros, como siempre en ESPABOX, seguiremos contando la verdad a nuestros lectores».

El avispado seguidor de nuestra web seguro que ya imagina el desenlace. Amparándose en la lesión de Tsutsumi, la WBA (que ya lo había dejado caer de modo extraoficial) acaba de revertir los roles a menos de dos semanas del envite: Vargas es, de la noche a la mañana, el campeón real, pasando el nipón a conformarse con el título «en receso». Da igual todo lo que se haga en los despachos para confundir al espectador, lo importante es el cobro masivo de tasas y tener contentos a los promotores que tanto las pagan.