
Redacción ESPABOX
Matchroom Boxing ha anunciado oficialmente uno de los retornos más esperados del año, puesto que es el de uno de los mejores boxeadores de todos los pesos. Se trata del estadounidense Jesse Rodríguez, que ha renovado además por la escuadra de Eddie Hearn tras haber igualado este la mejor oferta de otra promotora, que el británico igualó sin dudar. Rodríguez (23-0, 16 KO) peleará el próximo 13 de junio en Glendale, Arizona, dentro del Desert Diamond Arena donde ya derrotase en el pasado a Sunny Edwards en su primera unificación mundial, allá por finales de 2023 y en el límite del peso mosca. Su rival será Antonio Vargas (19-1-1, 11 KO), texano como Bam. Y la elección del rival y cómo se está vendiendo el pleito es un asunto problemático, provocado, una vez más, por la mezcla de unos organismos mundiales que siguen ofreciendo múltiples cinturones de «campeón mundial» en el mismo peso de manera vergonzosa y unos promotores que aprovechan la situación para ofrecer carteleras mintiendo al aficionado.
Bam, recordemos, quería unificar las cuatro coronas supermosca, pero se le resistió la IBF, pues el aspirante Andrew Moloney no quiso aceptar dinero por apartarse de su oportunidad; por ello, se medirá al campeón Willibaldo García el próximo 6 de junio en un combate de perfil discreto, pues ambos están un escalón por debajo de los mejores de la categoría. Viendo esto, los manejadores de Rodríguez optaron por subir al gallo antes de intentar retornar al supermosca, para poder ser campeones mundiales en tres pesos. ¿Cuál es el problema? Los líos habituales que tiene la WBA (junto al Consejo Mundial, los auténticos reyes en confundir al aficionado) con el cinturón absoluto en el peso gallo.
Pese a que Matchroom ha vendido el duelo como título mundial, seguido por muchos analistas que no comprueban la realidad o les importa poco el rigor y el engaño al aficionado, el campeón del mundio WBA del peso gallo, como indica la pestaña Cuadro de Campeones de ESPABOX, es Seiya Tsutsumi. Vargas es campeón en receso, puesto heredado del nipón en una serie de movimientos extraños y sin criterio de la Asociación Mundial. Tsutsumi se impuso a Nonito Donaire en diciembre, duelo que iba a haber realizado con Vargas para «consolidar cinturones» (es decir, para resolver un problema creado por la propia WBA). El fallecimiento de la madre de Vargas provocó que se llamase a Donaire y se considerase a Tsutsumi campeón mundial, pero el choque con el filipino trajo consigo una fractura para Seiya.
Así las cosas, el duelo Tsutsumi-Vargas (ya es mérito habernos seguido hasta aquí, pero la realidad es compleja dada la mala praxis de los estamentos del boxeo) estaba previsto para el mes de marzo, pero fue cancelado. Sin embargo, la WBA en ningún momento ha anunciado cambios en la división (su propia web lo demuestra), con lo que Tsutsumi sigue siendo el poseedor del cetro mundial. ¿La situación puede cambiar y revocar de nuevo la previa decisión el veleidoso estamento de Gilbertico Mendoza? Pues es posible que ahora vuelvan a permutar los roles solo para que el Vargas-Rodríguez sea considerado título mundial «real», pero a día del anuncio del envite no puede serlo, por mucho que se anuncie como tal. Y nosotros, como siempre en ESPABOX, seguiremos contando la verdad a nuestros lectores.




