El búlgaro afincado en nuestro país Diego Krasimirov (10-1, 5 KO) perdió esta tarde su condición de invicto en el First Direct Arena de Leeds, dentro de una velada organizada por la promotora británica Boxxer.

Krasimirov cayó derrotado frente al local Ashlee Eales (13-2, 4 KO), un boxeador nada del otro mundo, tras ocho asaltos en el peso superwélter. El balear comenzó timorato, sin demasiada alegría en su despliegue, pero controlando en la distancia unos primeros rounds igualados hasta caer en el tercero, tras una mano de su oponente, sin excesivo daño. De hecho, en el cuarto parcial fue Krasimirov quien hizo besar la lona al inglés, teniéndole tocado pero sin opción a finalizarle, sobre todo por no buscarle la zona hepática.

Volviendo a la tónica de la igualdad, el pleito se convirtió en un tiroteo a pequeña escala, ya que nadie trabajaba con orden usando la mano adelantaba, sino que, aun no siendo pegadores, buscaban más la mano definitiva que la constancia. Eales estaba muy cansado, pareciendo en ocasiones que Krasimirov podría lograr el fuera de combate si la esquina le hubiera dado la orden de atacar la parte abdominal esperando el desorden ofensivo del británico. Sin embargo, el búlgaro se acabó complicando el combate, también provocado por los constantes agarres del contrincante, con la habitual permisividad del horrendo árbitro inglés Michael Alexander.

Precisamente el réferi fue el encargado de ofrecer la única cartulina del duelo, siendo 76-74 para Eales. Krasimirov no boxeó con la inteligencia que le caracteriza, pero quizá mereció mejor suerte y no ser derrotado en tierras británicas.