Uno de los proyectos más interesantes del boxeo en los últimos años cambiará de rumbo. ProBoxTV, plataforma que desde su nacimiento se había ganado el reconocimiento de muchos aficionados gracias a sus veladas gratuitas en YouTube y a una filosofía basada en emparejamientos igualados, dejará atrás ese modelo para pasar a un sistema de suscripción de cinco dólares mensuales. La decisión llega después de varios meses de especulaciones sobre la viabilidad económica del proyecto y ha sido confirmada por sus responsables, que, ante los rumores de cierre, insisten en que la empresa «no se va a ninguna parte», sino que busca garantizar su continuidad.

Hasta ahora, ProBoxTV había destacado por ofrecer una combinación poco habitual: emisiones gratuitas, programas de análisis con figuras como Paulie Malignaggi, Roy Jones Jr. o Antonio Tarver y, sobre todo, combates muy equilibrados entre aspirantes y contendientes. En los últimos meses, además, la plataforma había elevado el nivel de sus carteleras, llegando incluso a organizar campeonatos mundiales y dando cabida a boxeadores españoles como Raúl Escudero. Sin embargo, mantener esa apuesta sin una fuente estable de ingresos parecía cada vez más complicado.

El nuevo modelo incluirá una gala mensual y el resto de contenidos habituales de la plataforma por una cuota de cinco dólares al mes. Su fundador, Garry Jonas, ha defendido que el precio pretende ser accesible y permitir que ProBoxTV siga organizando las peleas competitivas que han definido su identidad desde 2022. Además, aseguró que el objetivo es fortalecer el proyecto, no reducir su actividad. La incógnita ahora es la respuesta del público, puesto que una de las grandes fortalezas de ProBoxTV era ofrecer un producto de calidad sin coste para el aficionado. El salto a un modelo de pago, aunque sea por una cantidad reducida, supone un cambio importante en un momento en el que el seguidor del boxeo ya debe afrontar suscripciones a plataformas como DAZN, además de los numerosos eventos de pago por visión que proliferan durante el año.

Cinco dólares mensuales no parecen una cantidad elevada si la oferta mantiene el nivel mostrado hasta ahora. La cuestión será si existe una masa suficiente de aficionados dispuesta a sumar otra suscripción más para seguir un producto centrado en boxeadores en crecimiento y combates entre contendientes de segundo nivel mundial, lejos de las grandes estrellas del deporte. Ahí se jugará buena parte del futuro de una plataforma que, desde su nacimiento, había conseguido diferenciarse precisamente por ofrecer mucho más de lo que costaba: nada. Ahora deberá demostrar que también puede convencer cuando pide pasar por caja.