
Ayer fue un día intenso en redes sociales a nivel de los deportes de contacto, como lógica consecuencia a la derrota de Ilia Topuria en la Casa Blanca, terminándose así su doble condición de invicto y campeón en la UFC. Los años de bravuconadas del hispano-georgiano, que se había visualizado apalizando a los principales boxeadores contemporáneos, le pasaron factura con muchas publicaciones recordándole sus declaraciones pasadas. Uno de ellos fue, como también informábamos ayer, Terence Crawford. El estadounidense, retirado tras vencer a Saúl «Canelo» Álvarez y alzarse como campeón indiscutido en una tercera categoría de peso, consideró que estaba sano, a nivel físico y mental, y era lo suficientemente mayor y rico como para retirarse del boxeo activo. Siempre, además, ha mantenido esa postura con firmeza, pero muchos otros deportistas le han tirado la caña para volver a descolgar sus guantes. Crawford prefirió, cerca ya de los cuarenta años, quedarse con el mítico halo de retirarse invicto y con la reseñada hazaña que nadie ha conseguido en la era de los cuatro cinturones mundiales.
El último episodio se produjo ayer, cuando Conor McGregor le retó (y no es la primera vez) a cuenta de sus publicaciones referidas a Topuria. Literalmente, le retó a Crawford para medirse en el octógono, señalando que «tienes miedo de una pelea de MMA, eso es lamentable; no tienes el coraje para ello». La respuesta del de Omaha no se hizo esperar y fue contundente: «Calla, borracho, y prepárate para tu pelea. Yo no tengo por qué pelear en MMA. Eso es lo divertido del boxeo, que venís vosotros buscándonos, no al revés». Hay que recordar que McGregor ya tuvo una experiencia en el boxeo, siendo manejado a su antojo por un medio retirado Floyd Mayweather, que le dio toda una lección de fundamentos pugilísticos.

Por lo que parece, Crawford sigue en sus trece de disfrutar del bien merecido retiro y no le veremos más subiendo al tapiz.






