ESPABOX

A solo 48 horas del combate de unificación entre los pesos cruceros Murat Gassiev, campeón mundial IBF y Yunier Dorticós, campeón «regular» WBA, la Asociación Mundial de Boxeo (WBA) ha salido a explicar la curiosa situación, y lo ha hecho de manera extravagante como casi siempre últimamente.

La WBA creó hace unos años la figura grotesca del «supercampeón», alguien que surgía por encima del campeón del mundo, y de esta manera se aseguraban cobrar por dos cinturones con la disputa de dos «títulos mundiales» el «supercampeonato» y el título «regular». En ESPABOX solo hemos reconocido y reconoceremos como campeón al número uno del organismo, sea llamado «supercampeón», campeón «regular» o lo que sea. Esto no ocurre en ningún deporte, ni certamen, ni concurso en el mundo, que haya alguien por encima del campeón. Algo que solo ha logrado la, desde entonces, gravemente deteriorada WBA, que se ha ganado con creces ser el organismo más devaluado en su credibilidad de las principales asociaciones mundiales.

Este sábado se anunciaba la unificación de coronas entre Gassiev y Dorticós, con el «supercampeonato» WBA en juego, pero lo que ocurre es que el «supercampeón» actual es el ruso Denis Lebedev, por lo tanto nadie podría adueñarse de la propiedad legítima de otro boxeador. Nadie debería ser «supercampeón» sin ganarle encima de un cuadrilátero.

Y repetimos, solo 48 horas antes dan la explicación, con la que aun estamos alucinados. Dicen que otorgan un permiso especial a Yunier Dorticós para disputarlo, y a Denis Lebedev le declaran «campeón en receso». O sea le dicen que se vaya a descansar un rato y que luego vuelva. Comentan que lo hacen por el bien del boxeo, porque esa unificación es necesaria para la popularidad del pugilismo y afirman que Lebedev manifestó verbalmente y por escrito su consentimiento a esta resolución.

Absolutamente de risa. ¿Qué credibilidad puede tener un título de la WBA, que «por el bien del boxeo» te lo retiran, y tienes que aceptar sí o sí? ¿Para qué se dejan la piel encima del ring los boxeadores, para que un organismo se mofe de sus esfuerzos solamente por el interés económico? ¿Se imaginan al campeón del mundo de fútbol, Alemania, siendo llamado campeón en receso, sin motivo deportivo alguno?

Algunos boxeadores españoles ya han sufrido en sus carnes la política de la WBA, que pregunten a Javier Castillejo, a Gabriel Campillo o a Nicolás González, las injusticias recibidas en los últimos años.

Aquí luchamos por la claridad y la pureza del boxeo, pero hay otras fuerzas que lamentablemente tiran pensando exclusivamente en aspectos extradeportivos, léase dólares.