
La empresa CSI Sports Events presentó hace unos días una demanda en Nueva York contra Floyd Mayweather por incumplimiento de contrato. Según la denuncia, la compañía pagó al excampeón mundial un anticipo de 4,1 millones de euros el año pasado a cambio de los derechos exclusivos para promover sus eventos de boxeo, un acuerdo que incluía una exhibición con Mike Tyson y una revancha oficial en el boxeo profesional con Manny Pacquiao, a quien Mayweather venció en 2015 en un combate que batió todos los récords de recaudación de la historia del deporte.
La demanda sostiene que un día después de que CSI abonara a Mayweather un segundo anticipo de unos 138.000 euros, el púgil anunció una exhibición con el kickboxer griego Michael Zambidis programada para el 27 de junio en Atenas, evento en el que CSI no tiene participación alguna y que la empresa considera una violación directa del contrato. El acuerdo estipulaba además que Mayweather no podía participar en ningún otro evento antes de la exhibición con Tyson, quien finalmente no pudo competir antes del plazo del 30 de mayo por una lesión en la mano, aunque quedó disponible para reprogramar el combate en los seis meses siguientes. Según el contrato, Mayweather solo podría disputar un combate provisional, como la exhibición en Grecia, si Tyson no estuviera disponible antes del 30 de noviembre.
El frente con Pacquiao añade más complejidad al litigio. CSI había acordado pagar a Mayweather 32,1 millones de euros por la revancha, con un veinte por ciento adicional sobre los ingresos de pago por visión, o bien 45,8 millones de euros si el evento no se emitía bajo esa modalidad. Mayweather recibió un anticipo de 2,3 millones de euros en el marco de ese acuerdo. Sin embargo, el excampeón habría firmado posteriormente un contrato con la productora Everwonder para celebrar el mismo combate en Netflix, acuerdo que le prometía 22,7 millones de euros con un bonus potencial de 3,4 millones y un anticipo de 2,5 millones que ya le fue entregado.
CSI solicita ahora una medida cautelar para paralizar la exhibición en Grecia y reclama la devolución de los 4,3 millones de euros desembolsados en anticipos. La situación legal de Mayweather no se limita a esta demanda: el mes pasado se informó de que el expúgil podría ver revocado su pasaporte por deudas fiscales pendientes de hasta 6,7 millones de euros, y el martes trascendió que enfrenta cargos por delito grave al haber supuestamente emitido un cheque sin fondos para adquirir un reloj valorado en unos 184.000 euros en Las Vegas.






