Rafael Espinoza (28-0, 24 KO) hizo buenos los pronósticos y retuvo la corona mundial WBO del peso pluma ante Arnold Khegai (23-3-1, 14 KO) en la Arena Coliseo de San Luis Potosí (México).  Desde la atalaya que es la guardia del mexicano y su interminable figura, el campeón no tuvo prisa para cocinar a fuego lento una victoria que en ningún momento pareció estar en peligro. El ucraniano combatió sin desanimarse en una meritoria actuación, hasta que su esquina decidió que era suficiente el castigo recibido y no le permitió salir al undécimo round. “Estoy feliz porque obtuve el resultado que esperaba. También quería dar un espectáculo para la gente. Podría haber mantenido la distancia toda la noche, pero quería dar un espectáculo como siempre”, declaró Espinoza eufórico ante su público, en una velada especial para él, pues fue su primera pelea en México como campeón mundial.

Los esfuerzos de Khegai por llevar el combate a la corta distancia se encontraron con el jab de Espinoza, que lo recibió en la media distancia con un trabajado gancho. Ante esta situación, la esquina pidió a Khegai que balancease más su cuerpo para esquivar golpes y fintar a la hora de sacar manos, una propuesta a la que Espinoza respondió con combinaciones certeras. El local se quejó de un choque de cabezas causado por Khegai en el séptimo asalto, y tras reanudarse las acciones, Espinoza sacó su poder para dejar tocado al aspirante.

Marvin Somodio, entrenador de Arnold Khegai, le advirtió que debía cambiar el rumbo de la pelea si no quería que le instase a abandonar. El inicio del décimo round dio alguna esperanza al ucraniano, pero Espinoza no se salió de su plan de trabajo para frustración del equipo de Khegai.

Al observar que Arnold Khegai no salía al undécimo asalto, el árbitro le realizó una cuenta de protección, cuando la esquina del ucraniano ya se había subido al ring para retirarle los guantes. “Sé que nadie lo había detenido antes, y yo soy el primero en hacerlo. Es un boxeador con pegada, pero esta noche mostré que soy mejor”, dijo Espinoza.

De cara a 2026, el mexicano espera poder enfrentarse a los mejores rivales posibles dentro del peso pluma: “No sé por qué no me he enfrentado a ninguno de los otros campeones en el peso pluma. Eso será una prioridad en 2026. Nadie está esperando más a Naoya Inoue, no está subiendo de peso, así que esa excusa está fuera. Necesitamos un campeón indiscutido en el peso pluma. Voy a presionar a mi equipo para meter a esos tipos en el ring. No me importa el orden, siempre y cuando sucedan. Ellos claramente no quieren pelear entre sí, así que yo los perseguiré a todos”, declaró «El Divino» Espinoza.

Cinturón al hombro y rodeado de un grupo de mariachis, Rafael Espinoza cerró su noche perfecta de una forma muy mexicana. El campeón mundial WBO del peso pluma empuñó el micrófono para cantar el «México lindo y querido», sin desentonar en exceso después de poner a prueba su físico ante el correoso Khegai.

En el combate coestelar, Emiliano Vargas (16-0, 13 KO) conquistó el título secundario WBO Latino del peso superligero tras vencer por decisión unánime a Jonathan Montrel (19-4, 13 KO) con tarjetas de 100-89, 99-90 y 99-90.

En la eliminatoria del peso superligero de la IBF, el mexicano Lindolfo Delgado (24-0, 16 KO) derrotó por decisión dividida a Gabriel Gollaz Valenzuela (31-5-1, 17 KO).

En peso pesado, Richard Torrez Jr. (14-0, 12 KO) venció por nocaut técnico en el primer asalto a Tomas Salek (23-8, 14 KO).