
Oleksandr Usyk anunció este viernes la renuncia a todos los cinturones mundiales que ostentaba en el peso pesado. El ucraniano abandona los títulos del WBC, la WBA y la IBF, aunque ha descartado explícitamente la retirada y ha prometido que volverá al ring para un último combate. «Hoy es viernes, el tiempo es hermoso y es un buen día para decir que quiero abandonar todos los cinturones que poseo actualmente», declaró Usyk en un vídeo publicado en sus redes sociales. «Quiero que estén disponibles para que los chicos que están en la fila puedan pelear por ellos. Amigos, abandono los cinturones, pero no abandono el deporte, porque todavía me queda mi último baile. Quiero dar las gracias a todos. Tengo un gran respeto por todas las organizaciones. Quiero agradecer a todos y decir que aún hay más por venir», añadió el campeón ucraniano.
La decisión llega después de que el WBC le ordenara alcanzar un acuerdo para exponer el título ante el aspirante oficial Agit Kabayel antes del 30 de junio, fecha a partir de la cual el combate habría pasado a subasta. Usyk ha optado por abandonar ese cinturón y los dos restantes antes de que venciera ese plazo. El escenario más probable en el WBC es la ascensión al trono de Kabayel, que ostenta el título interino desde febrero de 2025 tras vencer a Zhilei Zhang y lo defendió en enero ante Damian Knyba, a la condición de campeón pleno de la categoría. Mauricio Sulaimán manifestó su decepción, en un movimiento que vuelve a restar importancia de cara al gran público a los organismos. En otro tiempo, renunciar a un título del peso pesado sin retirarse era un pecado. Usyk no ha tirado el cinturón como hiciese Riddick Bowe en su día, pero la contabilidad de los organismos se resentirá, ya que el ucraniano era uno de los campeones más rentables.
En la WBA, la situación es más compleja. Murat Gassiev ya posee un título secundario de la organización, conquistado ante Kubrat Pulev el pasado diciembre y con una defensa prevista el 11 de julio ante Tony Yoka, pero la vacante del cetro principal abre incógnitas sobre qué dirección tomará el organismo. Entre las opciones barajadas figura la posibilidad de que el combate entre Moses Itauma y Filip Hrgovic, programado para el 29 de agosto, sea sancionado como disputa por el título vacante, dado que Itauma figura como el contendiente mejor clasificado de la WBA en la categoría. También se contempla que la organización espere a si se concentra choque entre Tyson Fury y Anthony Joshua, previsto para finales de año, para designarlo como combate por el título vacante.
En la IBF, el principal aspirante es Frank Sánchez, que se impuso a Richard Torrez Jr. en un combate eliminatorio en mayo. Itauma y Hrgovic ocupan el tercero y cuarto puestos del ranking del organismo, por lo que su combate podría servir como eliminatorio para enfrentarse al ganador con Sánchez.
En cuanto al propio Oleksandr Usyk, el anuncio apunta como escenario probable a una revancha ante Rico Verhoeven, al que detuvo en el undécimo asalto el pasado mes de mayo, aunque el entorno del púgil no ha descartado ninguna opción para ese último combate anunciado.






