
El peso superwélter sumará una nueva eliminatoria mundialista el próximo 26 de agosto, cuando los australianos Nikita Tszyu y Ben Mahoney se enfrenten en un combate que designará al próximo aspirante al título IBF. La velada, organizada por No Limit Boxing en el Gold Coast Convention Centre de Broadbeach, supondrá una de las citas más importantes del boxeo australiano de los últimos años y ofrecerá al vencedor la posibilidad de disputar el campeonato mundial que actualmente ostenta Josh Kelly.
Tszyu (12-0, 10 KO) afrontará el compromiso más exigente de su todavía corta carrera profesional. El hermano menor de Tim Tszyu continúa escalando posiciones a gran velocidad y llega reforzado tras imponerse con autoridad al español Óscar Díaz, lo que confirmó las altas expectativas depositadas en él. Sin embargo, ahora dará un paso más al medirse a un rival de entidad y con experiencia contrastada en el panorama australiano.
Enfrente estará Ben Mahoney (17-0-1, 9 KO), invicto desde su debut profesional y considerado desde hace tiempo uno de los mejores superwélter de Australia. Aunque menos mediático que Tszyu, el púgil de 31 años se ha ganado esta oportunidad tras una trayectoria sólida y confía en frenar el ascenso del favorito local para convertirse en aspirante mundialista.
El combate tendrá además un importante componente simbólico para la familia Tszyu. La Costa Dorada de su país fue el escenario de algunos de los mayores éxitos de Tim Tszyu y ahora Nikita intentará seguir sus pasos en el mismo lugar. El propio «The Butcher» reconoció durante la presentación que se trata del mayor desafío de su carrera y calificó a Mahoney como «el rival más técnico» al que se ha enfrentado hasta la fecha.
Más allá del atractivo doméstico, la eliminatoria tendrá consecuencias directas para la división. El vencedor quedará a las puertas de disputar el cinturón IBF, en una categoría que sigue moviéndose con rapidez y en la que ambos australianos buscarán dar el salto definitivo a la élite del boxeo mundial.






