
Si hay algo que parece acompañar la carrera de los hermanos Charlo en los últimos años es la imposibilidad de mantener una mínima continuidad. Lesiones, problemas personales, largos periodos de inactividad, cambios de planes y cancelaciones se han convertido en una constante. El último capítulo lo protagoniza Jermall Charlo, que finalmente no podrá participar en la velada del próximo 25 de julio en Sídney, donde estaba previsto que se enfrentara al australiano Koen Mazoudier dentro del evento encabezado por Tim Tszyu y Errol Spence Jr.
La organización confirmó que el estadounidense no ha obtenido el visado necesario para entrar en Australia, por lo que el combate ha sido cancelado. En esta ocasión, todo apunta a que el problema escapa al control directo del boxeador. Sin embargo, resulta inevitable que la noticia vuelva a alimentar la sensación de frustración que rodea a Jermall desde hace años. El invicto estadounidense (34-0, 23 KO) llegó a ser considerado uno de los mejores pesos medios del mundo y un habitual en las listas libra por libra, pero su carrera se ha ido diluyendo entre largas ausencias y oportunidades perdidas. Desde 2020 apenas ha disputado cuatro combates y cada intento de recuperar la regularidad acaba encontrando un nuevo obstáculo.
La situación recuerda también a la de su hermano Jermell (sin pelear desde 2023). Entre ambos acumulan un sinfín de anuncios frustrados, aplazamientos y periodos de inactividad que han impedido que dos boxeadores con un enorme talento desarrollaran carreras acordes a las expectativas que generaron cuando dominaron sus respectivas divisiones. En el caso de Jermall, además, los problemas legales y personales de los últimos años ya habían condicionado varios de sus planes deportivos.
Esta cancelación resulta especialmente llamativa porque el combate ante Mazoudier debía servir para confirmar que Charlo estaba dispuesto a volver a competir con cierta frecuencia. En lugar de eso, suma un nuevo episodio a una trayectoria marcada por las interrupciones. El estadounidense continúa invicto, pero cada vez resulta más difícil imaginarle de nuevo formando parte de las grandes conversaciones del boxeo mundial cuando apenas consigue enlazar combates.
La velada australiana seguirá adelante con Tszyu y Spence como protagonistas, además de la presencia de Stephen Fulton. Jermall, por su parte, deberá esperar una nueva oportunidad para regresar al ring. Una más. Porque, tratándose de los hermanos Charlo, parece que siempre acaba ocurriendo algo.






