Darío Pérez
@Ringsider2020

El Teatro del Madison Square Garden de Nueva York fue la sede de, por fin, la gala encabezada por el esperadísimo Teófimo López-George Kambosos Jr.

En el combate de semifondo, el mundial superpluma IBF vacante midió al sudafricano Azinga Fuzile (15-2, 9 KO) y al japonés Kenichi Ogawa (26-1-1, 18 KO). El nipón trató de tomar la iniciativa desde los primeros compases de la pelea, utilizando el jab para mantener a Fuzile a raya, incluso mostrando gran efectividad cuando su contrincante buscaba mandar y tenía que buscar el contragolpe. El quinto asalto vio un gancho del nipón explotando en el rostro de un derribado Fuzile, que acabó el parcial fruto de su experiencia y se mostró recuperado en los siguientes episodios. Ese fue el punto álgido de las hostilidades, que decayeron en la parte final con un dañado Fuzile, con las cejas y labios muy deteriorados hasta volver a caer en el último asalto, maltratado de nuevo por un Ogawa en plan campeón.

Esa sensación se confirmó en el round final con una nueva caída de Fuzile, quien tenía la mirada perdida. Las cartulinas fueron leídas con 115-110, 114-111,

Previamente, vimos al peso pluma Raymond Ford (10-0-1, 6 KO) contra Félix Caraballo (13-4-2, 9 KO) en un entretenido pleito donde Ford mostró sus buenas maneras y se impuso de manera convincente ante un duro boricua, que mostró enorme capacidad de encaje hasta que el árbitro detuvo las acciones en el octavo round. Ya en el séptimo, donde el doctor examinó el estado de Caraballo, podía haberse detenido la pelea.

Para abrir el evento, el pesado chino Zhilei Zhang (22-0-1, 17 KO) demostró su gran superioridad sobre Craig Lewis (14-4-1, 8 KO), con dos derribos y la consiguiente parada del árbitro de las acciones con toda lógica.