El danés Jacob Bank (20-0, 11 KO) y el kazajo Zhanibek Alimkhanuly (17-0, 12 KO) se enfrentarán el 23 de enero de 2027 en el Forum de Horsens (Dinamarca) por el título mundial WBO supermedio vacante. Bank, de 25 años, ocupa el tercer puesto del ranking WBO y cuenta con dos victorias ante boxeadores españoles. En febrero de 2024 derrotó por abandono en el séptimo asalto a Ronny Landaeta, que cayó dos veces antes de que se detuviera el combate. En marzo de 2025 superó a los puntos a Damián «Guinea» Biacho. Aquella velada en Dinamarca fue pésima para el boxeo español, ya que también perdieron Alba Sánchez, Rubén García «Peli» y Héctor Brea. El danés ha disputado tres combates en 2026, derrotando en ese periplo al excampeón William Scull. A comienzos de año también estuvo cerca de disputar el título europeo frente a José Luis Navarro Jr. Bank fue designado aspirante junto al español, pero las negociaciones no llegaron a buen puerto. El equipo de Navarro consideró insuficiente la oferta danesa y la posibilidad de una subasta quedó finalmente en nada por los planes del escandinavo, materializados ahora en esta posibilidad de ser campeón absoluto.

Alimkhanuly, de 33 años, fue campeón unificado WBO e IBF del peso medio. Su carrera se vio interrumpida en diciembre de 2025, cuando dio positivo por meldonium en un control de VADA previo a su combate de unificación con el campeón WBA Erislandy Lara. La pelea fue cancelada y la IBF le retiró su cinturón, mientras que la WBO decidió mantener el suyo e imponerle una suspensión de un año, con efecto retroactivo desde la fecha del control. El kazajo no combate desde abril de 2025, cuando derrotó por KO técnico en el quinto asalto a Anauel Ngamissengue. Pese a este historial y a que nunca ha boxeado por encima del peso medio, la WBO lo designó aspirante obligatorio al título supermedio de Hamzah Sheeraz. Las negociaciones entre ambos no prosperaron y el organismo convocó una subasta que ganó Queensberry con una oferta de algo más de un millón de dólares. Sheeraz, que tenía derecho al 75 % de la bolsa, rechazó finalmente el combate y renunció al cinturón en septiembre. La WBO ordenó entonces negociar a Bank y Alimkhanuly para disputar el título vacante.

El enfrentamiento presenta dos incógnitas importantes. Alimkhanuly cuenta con mucha más experiencia en la élite y un boxeo zurdo técnicamente sólido, con una pegada que le permitió dominar el peso medio. Sin embargo, lleva más de veinte meses sin competir y afrontará su primera pelea en una nueva categoría después de un episodio antidopaje que ha marcado su carrera. Bank, más joven y en plena progresión, tendrá la ventaja de pelear en casa y llega con actividad reciente y una victoria de prestigio ante Scull. El 23 de enero se resolverá quién se queda con uno de los cinturones mundiales del peso supermedio. Para Dinamarca, podría significar un campeón mundial masculino desde Mikkel Kessler, que dejó de reinar en 2013. Para Alimkhanuly, sería la oportunidad de dejar atrás un año complicado y convertirse en campeón en dos divisiones.