Queensberry Promotions organizó ayer en Doncaster (Inglaterra) una velada donde había mucho en juego dentro del combate estelar, puesto que el ganador se situaría cerca del título mundial o duelos de mucho dinero.

El triunfador del mismo fue Filip Hrgovic (20-1, 15 KO), que demostró estar varios niveles por encima del local Dave Allen (25-9-2, 20 KO) en un pleito que no tuvo apenas historia. El croata confirmó su posición privilegiada en listas mundiales venciendo en solo tres rounds al británico, mostrándose mucho más fuerte y contundente en sus acciones y probando que el carisma y la venta de entradas a veces puede ser hasta peligroso. La suerte que tuvo Allen es que su esquina y Steve Gray, el tercer hombre sobre el ring, aprendieron de la semana pasada y no dejaron que se repitiera la carnicería que vimos sobre un Fabio Wardley que estuvo varios asaltos flotando sobre el ring recibiendo castigo.

Desde el inicio, Hrgovic mostró un sólido jab con la mano adelantaba, doblando con precisión sobre un rival que no podía llegar al balcánico con sus manos, dada la diferencia de tamaño y de conceptos defensivos. En el tercer parcial, las manos sobre Allen se intensificaron, con poca respuesta del inglés refugiado en las cuerdas, con lo que la esquina ofreció la toalla y Gray, como debiera haber hecho en otras ocasiones, lo aceptó y decretó el final de las hostilidades.

Hrgovic cruzará cuero, si nada se tuerce, con Moses Itauma en el mes de agosto, en lo que será una eliminatoria mundial que dejará al ganador en la rampa de salida para disputar el título de algún organismo en un futuro cercano. Explicábamos en la previa la especialmente favorable situación con la IBF, donde se podría despojar en unos meses de su cinturón a Oleksandr Usyk al fallar en sus obligaciones con el aspirante oficial.