El británico Tyson Fury ha alcanzado la primera posición en el ranking del peso pesado del WBC. Esta actualización en el escalafón se produce tras su reciente victoria ante el ruso Arslanbek Makhmudov, un resultado que le ha servido para volver a este puesto de honor, a pesar de haber registrado previamente un balance de una victoria y dos derrotas en sus últimas tres peleas profesionales. De esta forma, Fury se sitúa por delante de otros boxeadores con mejores resultados en sus últimos combates, pero el WBC valora más el pasado del inglés, o su tirón popular, de cara a facilitar futuros combates.

Históricamente, alcanzar la primera plaza en la clasificación del peso pesado exigía ganar varios combates de forma contundente, algo que resultaba difícil, por lo que disputar un mundial no estaba al alcance de cualquiera, y requería de un largo tiempo de pasar pruebas de fuego. Sin embargo, los criterios actuales han facilitado el ascenso directo de Fury tras su último combate. El actual campeón mundial del WBC en el peso pesado es Oleksandr Usyk, quien tiene fijada su próxima defensa para el día 23 de mayo contra Rico Verhoeven.

Dentro del WBC, Agit Kabayel es el rival contra el que Oleksandr Usyk tendrá que realizar su defensa obligatoria, siempre y cuando el ucraniano derrote a Verhoeven en Egipto. La aparición de Fury en las listas inquieta al equipo de Kabayel, que teme estar varios meses a la espera de que se concrete el duelo con Usyk. El alemán ya ha entablado conversaciones para que la pelea se dé, con el deseo por parte de su equipo de que tenga lugar en Alemania, donde el furor por el excampeón europeo se ha disparado.

Aunque parece que Tyson Fury estará centrado ahora en el combate esperado durante tantos años ante Anthony Joshua.