Darío Pérez
@ringsider2020

El T-Mobile Arena de Las Vegas (Estados Unidos) acogió la pasada madrugada un evento organizado por Matchroom Boxing y protagonizada por el mejor boxeador de la actualidad, como demostró en el transcurso de la gala.

Tras barrer el peso supermedio y unificar todos los títulos mundiales, Saúl «Canelo» Álvarez (57-2-2, 39 KO) desafiaba a Dmitry Bivol (20-0, 11 KO) por el título mundial WBA semipesado. Los asaltos iniciales fueron para el ruso con buen manejo de la mano adelantada, no estando a gusto el mexicano, que buscaba talar la resistencia de su rival en las zonas blandas. El tamaño del campeón se imponía ante un Canelo que buscaba entrar en distancia, intentando llevar a Bivol a las cuerdas sin excesivo éxito en el primer tercio de la pelea. El de Jalisco sufrió una dura combinación en el quinto parcial, mostrando enorme capacidad de encaje a la vez que seguía sin descifrar cómo llegar a Bivol. El único éxito del campeón unificado supermedio residía en que golpeaba a los brazos de su adversario, como hiciera ante Callum Smith, buscando minar al ruso, solidísimo.

No eran suficientes las acometidas de Álvarez para que, entrando en la segunda mitad de la contienda, se atisbase una gesta del hasta hoy rey libra por libra. El noveno fue el primer episodio en el que Canelo logró impactar con mediana claridad a Bivol, proponiendo más trabajo y ritmo para jugarse sus últimos cartuchos en el tercio final de la pelea. Volvió el poseedor del cinto en liza a imponerse en el siguiente asalto con su trabajo, a lo martillo pilón, constante sobre la anatomía del hispano, y aún más en el undécimo con varias izquierdas que hicieron mella en el de Jalisco. Los tres minutos finales supusieron un quiero y no puedo del valiente Canelo contra el más efectivo y poderoso Bivol, que terminaba las acciones siendo superior, como casi toda la cita, a su oponente. Las cartulinas de los oficiales a pie de ring vieron la contienda del mismo modo, 115-113 a favor de Dmitry Bivol, cartulinas mucho más ajustadas que lo visto sobre el cuadrilátero.

Previamente, el chino Zhilei Zhang (24-0-1, 19 KO) destrozó al sustituto de Filip Hrgovic, Scott Alexander (16-5-2, 8 KO), en un asalto con un tremendo directo. Marc Castro (7-0, 5 KO) se impuso a Pedro Vicente (7-5-1, 2 KO) por triple 60-54 sin acabar de convencer. Shakram Giyasov (13-0, 9 KO) tuvo una trepidante batalla frente a Christian Gómez (22-3-1, 20 KO), a quien derribó tres veces pero sin estar exento de apuros en algunas ocasiones con el pegador mexicano; Giyasov se impuso con cartulinas de 99-88, 99-88 y 98-89. Como semifondo, Montana Love (18-0-1, 9 KO) contra Gabriel Gollaz Valenzuela (25-3-1, 15 KO) en el límite superligero protagonizaron otra buena dosis de acción en principio, cayendo una vez cada peleador en los primeros minutos de pelea, para dar paso a un pleito bastante tedioso en parte de su desarrollo central y postrero, que se decidió en las tarjetas de los jueces: 114-112 para Love en la opinión de los tres.