
@ringsider2020
Esta tarde en el Tottenham Hotspur Stadium de Londres, en una velada promovida por la revista The Ring, hemos vivido unos combates preliminares muy interesantes antes del plato fuerte de la noche, la vuelta a la actividad del Rey Gitano, Tyson Fury.
Como duelo coestelar, Conor Benn (25-1, 14 KO) se ha enfrentado a Regis Prograis (30-4, 24 KO), en un peso pactado entre el wélter y superwélter, siendo un combate más mediático que interesante deportivamente. Los rumores previos que hablaban de lesión del estadounidense añadían el toque misterioso a la pelea, que comenzaba con Benn dominando los rounds con su mayor fortaleza, para una parte del envite más igualado en los asaltos centrales, intentando Prograis sacudirse el dominio del británico. Sin rastro aparente de la lesión del sureño, el buen trabajo del local a la zona abdominal, a pesar de estar cortado en el rostro por un cabezazo, minó la actividad del excampeón superligero. Así se pudo ver en los últimos parciales, donde Benn andaba más entero que un Prograis también sangrando, mas resistente ante los guantazos, y se anotó estos rounds para vencer en las cartulinas: 98-92 para los tres jueces, se puede decir que acertados.
Previamente, vimos dos combates de peso pesado. En uno de ellos, Jeamie Tshikeva (9-3, 5 KO) defendía ante Richard Riakporhe (20-1, 16 KO) el título británico de la categoría sin límite en la romana. Envite trabado desde el inicio, con agarres (e incluso alguna caída digna de wrestling) que hicieron a Lee Every, esa mezcla entre Garci y Perales versión inglesa, trabajar más de lo habitual hasta restar un punto a Tshikeva por emplear la cabeza en el cuarto asalto. Se impuso el trabajo en la media distancia de Riakporhe para afianzar la mejor técnica del aspirante, usando el jab con acierto hasta que, en el quinto, un derribo que impactó en la oreja izquierda dejó tocado al campeón; este se levantó, buscó el agarre constante, pero recibió golpe tras golpe sin respuesta hasta que el réferi, con buen criterio pese a ciertas dudas, vio que Tshikeva no tenía más para plantar cara. Gran triunfo de Richard Riakporhe, nuevo poseedor del bonito y prestigioso cinturón de su país como lo fueron Dubois, Fury, Joshua, Wardley, Chisora, Joyce, Lewis y tantos grandes púgiles en las últimas décadas.
Además, Frazer Clarke (9-3-1, 7 KO) siguió su mala racha contra Justis Huni (13-1, 7 KO). Huni empezó mejor, con mayor velocidad y frecuencia para anotarse los tres primeros asaltos. Sin embargo, Clarke despertó en el cuarto con buenos impactos que pusieron en alerta al australiano, muy plácido hasta entonces. Huni retomó poco a poco el control con un buen uso de la mano adelantada, trabajando al cuerpo del británico en rounds, eso sí, más igualados que los iniciales. El foráneo se impuso con aún mayor claridad en la parte final de la pelea, pareciendo que se imponía en las cartulinas con cierta holgura. Los jueces, británicos los tres como Clarke, dieron decisión mayoritaria para Huni, 95-95 y doble 96-94, insuficiente para los méritos de este último.





