
@ringsider2020
Esta noche de sábado en Oberhausen (Alemania), hemos asistido a una caótica promoción de Frank Warren, donde no se sabía qué veríamos hasta el tañido inicial de cada combate. Se anunció a David Adeleye peleando en la gala a pocos días de la misma, algo que no sucedió, se cambiaron varios rivales a última hora y se produjo un extraño orden de combates, con uno flotante que sucedió cuando menos se esperaba.
Aparte de temas promocionales aparte, se vivieron muchos nocauts en la velada, como era previsible, entreteniendo a la ruidosa afición germana, volcada con los suyos. En el duelo estelar, Agit Kabayel (27-0, 19 KO), defendió su título interino WBC del peso pesado de modo exitoso. Su oponente, el hasta hoy invicto polaco Damian Knyba (17-1, 11 KO), era un oponente más duro de lo que muchos pensaban, siempre bien preparado y con la envergadura más elevada de todo el boxeo mundial. Y ello se notó durante el primer parcial, donde el visitante, muy activo, llegó a hacer daño al teutón e incluso cortarle en un párpado. Kabayel era siempre recibido con hostilidad cuando intentaba acortar la distancia, con un Knyba mostrando su buena técnica además de un hercúleo tamaño, recordando al púgil que sufrió contra Agron Smakici. Pero el desenlace fue similar que ante el croata: el vitoreado tudesco ajustó, aprendió y ejecutó. Con su habitual buen trabajo al cuerpo, mermó al corajudo adversario y dio un paso adelante en el tercer asalto, obligando al árbitro a parar las acciones por exceso de daño a Knyba. Algo temprano, quizá, pero mucho mejor que con el desenlace del duelo anterior, con un réferi carnicero que pudo provocar un daño irreparable al físico de un Granit Shala apalizado por Petar Milas.
En el otro duelo con título interino del Consejo Mundial, esta vez en el peso ligero (con las extrañas argucias de los de Mauricio Sulaimán estos últimos meses para cobrar todas las tasas posibles), Ricardo “El Científico” Núñez (26-8, 22 KO) caía frente al invicto cubano Jadier Herrera (18-0, 16 KO) en un duelo bastante extraño. El panameño, viejo conocido de la afición española, derribó a su contrincante con un golpe ilegal, ejecutado con la parte de arriba del guante, ante lo que el grotesco árbitro Daniel Van de Wiele realizó igualmente el conteo. La contienda se embarró con el juego subterráneo habitual de Núñez, algo a lo que se intentaba adaptar el menos experto Herrera. Este fue ganando en presencia durante los siguientes asaltos, hasta llegar a igualar las acciones ya hacia los rounds centrales. Sin embargo, en el octavo se desencadenó el desenlace, pues una buena serie del de Camagüey desarbolaría al panameño hasta que Van de Wiele se interpuso parando la pelea, protagonizando además una cómica caída de la que tardó unos cuantos segundos en levantarse. Buen triunfo de Herrera, al que sin embargo se vio vulnerable; prevemos que este título interino pueda convertirse en absoluto, dado que el campeón, Shakur Stevenson, pelea en dos semanas por el mundial superligero ante Teófimo López.
Sobre el resto de la gala, podemos destacar el paupérrimo matchmaking, enfrentando a púgiles de alto nivel, como los bronces olímpicos Nelvie Tiafack (en peso pesado) o Gleb Bakshi (en medio) ante oponentes de paupérrimo nivel para su capacidad, noqueando cuando les dio la gana.






