
En un duelo de imbatidos en la gran gala del ANB Arena de Riad (Arabia Saudita), se disputaba el título vacante del peso ligero de la WBO, retirado al estadounidense Keyshawn Davis por no dar el peso el pasado mes de junio en su defensa ante Edwin de los Santos. Llegaba con 21 años el estadounidense Abdullah Mason (20-0, 17 KO) para enfrentarse al excampeón de Europa Sam Noakes (17-1, 15 KO), un británico de 28 años que subía al ring con un récord de temible golpeador también. Y al final de un duro combate, el estadounidense se llevó el triunfo por puntos en decisión unánime.
Mason dominó el combate con su mejor técnica ante una roca llamada Sam Noakes, que aguantó todos los golpes que le lanzó Mason, llegando él también en muchas ocasiones ante un perplejo americano que no podía controlar a su presa. A Mason le pedían movilidad en la esquina, aunque a veces se quedaba en la corta distancia a fajarse con Noakes, algo poco recomendable y que dio beneficios al inglés. Mason tuvo más recursos y técnica, pero Noakes, con una preparación física extraordinaria, aguantó hasta el final y con posibilidades.
Los jueces dieron el triunfo a Mason con puntuaciones unánimes de 117-111, 115-113 y 115-113. Mason es el nuevo campeón, pero Noakes ha demostrado que como mínimo debería tener acceso a una revancha en los próximos meses.





