Valdez-Wilson

Darío Pérez
@ringsider2020

El Desert Diamond Arena de Glendale en Arizona (Estados Unidos) ha sido testigo la pasada madrugada de una velada organizada por Top Rank en la que los dos combates más destacados no defraudaron al público.

Como gran atracción de la noche, asistíamos por primera vez a la unificación total del peso mínimo femenino entre Seniesa Estrada (26-0, 9 KO), campeona WBA-WBC, y Yokasta Valle (30-3, 9 KO). Como se esperaba, el combate fue muy intenso y estuvo en parte marcado por un corte en la ceja de Valle desde el primer asalto por un cabezazo fortuito, bien cerrado por la esquina de la costarricense. Fue quizá el factor que hizo que Valle, técnicamente mejor boxeadora que Estrada, no acabase de tener su noche y se le escapasen varios asaltos (que se nos hacían cortos) por poquito. La local se fue agrandando y cerró mejor la pelea, pareciendo imponerse a pesar de los abucheos del público al triple 97-93 de los jueces.

Quien sí lució como en sus grandes noches, para delirio del público, fue Óscar Valdez (32-2, 24 KO), que se impuso al australiano Liam Wilson (13-3, 7 KO). El mexicano fue superior toda la pelea, golpeando con ambas manos a un Wilson que demostró carecer de recursos para combatir al más alto nivel. Valdez fue trabajando y mermando a su adversario hasta batirle en el séptimo asalto, cuando metió una marcha más y combinó certeros impactos en el sobrepasado foráneo. El de Sonora se hizo con el título interino WBO y se espera que pueda ser elevado en los despachos a campeón mundial si Emanuel Navarrete se queda dentro de la categoría superior.

El resto de la gala no tuvo sorpresas. Vimos las victorias de los pesos ligeros Raymond Muratalla (20-0, 16 KO) y Emiliano Vargas (9-0, 7 KO) en sendas decisiones unánimes y los KO del peso pesado Richard Torrez (9-0, 9 KO) ante un rival flojísimo para su nivel y el superligero Lindolfo Delgado (20-0, 15 KO).