Redacción ESPABOX

El promotor inglés Eddie Hearn ha vuelto a poner en cuestión el modelo económico de la UFC y, en esta ocasión, lo ha hecho con una advertencia directa sobre el futuro de la organización presidida por Dana White. El mánager británico, que ya hablase hace meses del modelo de negocio de su compañero de oficio, considera que la creciente comparación entre los sueldos de los boxeadores y los ingresos que perciben los peleadores de artes marciales mixtas puede desembocar en una reacción interna sin precedentes. En declaraciones recientes, Hearn afirmó que la situación es difícilmente sostenible a medio plazo. “Creo que va a haber una rebelión de los peleadores de la UFC”, señaló. “Cuando empiecen a ver lo que se está pagando en el boxeo, incluso a boxeadores que no son superestrellas globales, y lo comparen con lo que ellos ganan, se van a preguntar por qué aceptan esas condiciones”, aludiendo también al inicio de White en el boxeo.

El promotor de Matchroom insistió en que el problema no es únicamente el dinero que genera la UFC, sino cómo se reparte. Según Hearn, la organización produce ingresos enormes a través de derechos televisivos, patrocinios y eventos, pero los luchadores reciben un porcentaje muy inferior al que obtienen los boxeadores en las grandes veladas. “La UFC genera cantidades masivas de dinero, pero los peleadores no participan de forma justa en ese éxito”, remarcó.

Estas palabras llegan además en un momento especialmente sensible, con el lanzamiento de Zuffa Boxing y el creciente debate sobre los modelos de negocio en los deportes de combate. Hearn considera inevitable que los peleadores comparen ambas realidades y se planteen exigir cambios. “Cuando ves a gente cobrando cifras importantes por boxear, es normal que te preguntes por qué tú, como peleador de la UFC, no estás en la misma situación”, añadió.

Aunque por ahora no se ha producido una respuesta oficial por parte de Dana White o de la UFC, las declaraciones de Hearn vuelven a poner sobre la mesa una discusión recurrente: la brecha entre los ingresos que genera la empresa y lo que perciben sus atletas. Una brecha que, según el promotor británico, podría acabar provocando tensiones internas si no se corrige.

De momento, la rebelión que anticipa Hearn sigue siendo solo una previsión, pero refleja un malestar latente que lleva años acompañando a la UFC y que vuelve a cobrar fuerza en un contexto de comparación directa con el boxeo profesional. Además, en el momento en el que White ha comenzado en el pugilismo y es rival de facto de Matchroom Boxing, el astuto Hearn estaría encantado de crearle un problema extra a White, por lo que algunos han visto en estas palabras un principio de incitación a esos boxeadores, recordándoles lo mal pagados que están en comparación a su patrón.