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El uzbeko Gafur Rakhimov se impuso a Serik Konakbayev en las elecciones a la Asociación Internacional de Boxeo Amateur (AIBA), un resultado que no ha sentado nada bien en el seno del Comité Olímpico Internacional (COI). Rakhimov, que ejercía de presidente interino de AIBA desde que fue apartado CK Wu por corrupción en 2017, se impuso ampliamente a su rival por un resultado de 86-48. Actualmente, el COI mantiene congelados los fondos que destina anualmente a esta Asociación que administra el boxeo amateur, es decir, la modalidad olímpica. La ruptura entre ambos organismos comenzó una vez AIBA decidió que introduciría el profesionalismo en los Juegos, y ya en Río se permitió la participación de púgiles con hasta 15 combates profesionales disputados.Falló el sistema electrónico.

La votación de presidente tuvo que celebrarse de forma manual, ya que el sistema electrónico arrojaba un resultado mayor de votos que miembros federativos se encontraban en la sala. El recuento final se conoció tras improvisar unas cabinas y unas hojas. Sin embargo, en la votación del comité ejecutivo sí que funcionó. «Hay una gran preocupación con AIBA respecto a los juicios referentes a miembros suyos, sus finanzas, el programa antidopaje, y sobre su gobierno. Esperamos una hoja de ruta clara para una reforma sostenible a largo plazo de AIBA», rezaba un comunicado del COI, que aseguró que estos temas se tratarán en su Junta Ejecutiva del 30 de noviembre en Tokio.

Por su parte, el presidente electo de la Asociación de Boxeo trató de limar asperezas con sus declaraciones: «El boxeo definitivamente estará en el programa de los Juegos Olímpicos de Tokio, y también en París y Los Ángeles (en 2024 y 2028), al igual que en las futuras Olimpiadas. Este deporte no está vinculado de ninguna manera con su elección del presidente de AIBA», dijo.
«Si surge algún problema temporal entre AIBA y el COI, vinculado a la elección de cualquier miembro de este organismo, incluyéndome a mí, en ese caso sabremos cómo resolverlo. El boxeo y los Juegos Olímpicos son inseparables», agregó Rakhimov.

En cualquier caso, las amenazas del COI ya no tienen que ver con apartar al boxeo del programa olímpico, sino con dejar de contar con la participación de AIBA para no dañar a un deporte que sólo se ha perdido tres Juegos (1896, 1900 y 1912) de la era moderna. Hombre clave para la elección de Sochi. Rakhimov, que fuera vicepresidente del Consejo Olímpico Asiático, fue clave para que Sochi ganara la elección de los Juegos de Invierno de 2014 gracias a su influencia sobre los votantes asiáticos. Tras finalizar su carrera como boxeador, montó una empresa de importación y exportación antes de la caída de la URSS, de la que se traduce su éxito económico. Él mismo asegura que ha impedido la bancarrota de AIBA, pero sobre su persona siempre ha planeado la sombra de la duda.
El COI le vetó la acreditación de cara a los Juegos de la Juventud de Buenos Aires. Con anterioridad, Australia le negó el visado cuando pretendió acudir a los Juegos de Sidney, y Londres hizo lo propio en 2012. Ese año, el Departamento del Tesoro de EEUU incluyó al uzbeko en una lista de miembros de una organización criminal. «Es uno de los líderes del crimen organizado«, describió el Tesoro de EEUU. Afincado en DubaiEl nuevo presidente de AIBA fue considerado uno de los oligarcas más influyentes en Uzbekistán, aunque se le ha acusado de hacer fortuna gracias al narcotráfico. Sin embargo, en 2010 tuvo que salir de su país debido a problemas con su Gobierno -que llegó a tenerlo en busca y captura en 2013- y se instaló en Dubai. Durante 2013 pudo resolver los problemas legales que tenía en Uzbekistán.