Daniel Pi
@BastionBoxeo

Boxeando por segunda vez en su ciudad natal, en Nueva Orleans (Estados Unidos), en el estadio Lakefront Arena, no era el momento de que la estrella en ascenso Regis Prograis (23-0, 19 KO) buscase una pelea en la que reivindicar su técnica y su control táctico, pero esto es lo que hizo. Así, decepcionando a sus seguidores, que gritaban su apodo “Rougarou” esperando que mostrase la agresividad que acostumbra, Prograis dominó a Terry Flanagan (33-2, 13 KO) y logró una amplia pero poco espectacular victoria unánime que le llevará a las semifinales de las WBSS. Las cartulinas fueron acertadas, dando 119-108, 118-109 y 117-110.

Pareciendo que quería demostrar que es mucho más que un noqueador, Prograis no utilizó su habitual estilo lleno de acometividad, sino que consumió asaltos muy expectante, cruzando regularmente jabs con su rival, realizando grandes esquivas y aguardando los huecos para su contundente mano izquierda, con la que estremeció a Flanagan.

El excampeón del peso ligero no aprovechaba la moderada actividad de su adversario, al contrario, se contentaba con encontrar de vez en cuando algún certero jab, ganchos diestros a la contra o directos zurdos y, sobre todo, con girar y mantener las distancias. Así, el duelo se desarrolló monótono y bastante tedioso, con Prograis imponiéndose round tras round por su superior efectividad tanto al ataque como en defensa.

Con la situación manteniéndose de esta manera, una izquierda recta de Prograis tumbó a Flanagan en el octavo episodio, siendo hostigado brevemente en la reanudación por curvos al torso y rostro a manos del local, que estaba tan cómodo y calmado que podía elegir cuándo intensificar sus ataques y cuándo contenerlos. Todo ello a la vez que “Turbo” se esforzaba por mantenerse en pie o por intentar contraatacar.

Tras estos graves apuros, y viendo que Prograis no pensaba buscar la detención, Flanagan trató de compensar su desventaja con algo de mayor actividad, pero el estadounidense continuó controlando hasta el final esta primera pugna de su carrera que pasó del octavo asalto, y que le sirvió además para alzarse a su primer mundial. Y es que en semifinales a Prograis le espera el monarca WBA Kiryl Relikh, un púgil muy aguerrido ante el que seguramente se verá forzado a efectuar una actuación mucho más combativa.