Daniel Pi
@BastionBoxeo

Durante la semana previa a la pelea la prensa estadounidense insistió una y otra vez preguntando al campeón mundial IBF del peso supermedio Caleb Plant (20-0, 12 KO) si le iba a afectar la presión de defender por primera vez su título en casa, algo que el boxeador negó rotundamente, respaldando en el ring sus palabras con una solidísima actuación en la que derrotó al aspirante obligatorio Vincent Feigenbutz (31-3, 28 KO) por KOT en el décimo asalto. Este fue el encuentro estelar de una velada que se desarrolló la pasada madrugada en en el Bridgestone Arena de Nashville (Estados Unidos)

Durante el primer round Plant se limitó a dominar las acciones tirando el jab arriba y abajo a la vez que controlaba los espacios y medía su gancho, si bien en el segundo round desplegó su repertorio ofensivo, lanzando combinaciones variadas y muy veloces, enlazando su gancho zurdo al cuerpo y al rostro, encadenando el uppercut de izquierda y el croché de esta misma mano con el croché diestro o simplemente tirando el uno-dos-hook. Estas manos movieron a Feigenbutz, pero el alemán mostró un encaje estupendo, una gran tenacidad y una preparación física óptima, continuando su avance cada vez que recibía una fuerte andanada.

Aun así, Feigenbutz a penas estaba anotando golpes, siendo su éxito extremadamente limitado hasta el sexto round, por lo que durante la primera mitad recibió duros hooks al torso, fue estremecido eventualmente por el directo de mano adelantada a la contra del monarca y por sus rapidísimas combinaciones de curvos y falló muchos puños por las esquivas dinámicas y estáticas de “Sweet Hands”.

Sin embargo, los excelentes inicios de Plant suelen ser sucedidos por segundas mitades menos eficaces, de modo que en el sexto episodio Feigenbutz consiguió al fin llevar a las cuerdas a su rival, tirarle combinaciones y alcanzarle, aunque entre numerosos bloqueos y esquivas del local, que tras esa ofensiva del retador negó con la cabeza, le dijo unas palabras y le lanzó un beso, agitando a su público.

Sea como sea, Feigenbutz comenzaba a llegar con su jab y, pese a la destreza defensiva de su oponente, impactó golpes que provocaron una hemorragia nasal a Plant en el séptimo round, cosa que lejos de poner en una situación crítica al titular mundial le llevó a un ajuste táctico y a alcanzar la victoria. Acelerando de nuevo sus acciones, Plant impactó una gran cantidad de contundentes manos en fugaces combinaciones de curvos, incluso manteniéndose en la pelea en corta, ensangrentando a un Feigenbutz que no cesó de intentar avanzar y atacar. Aun así, después de que Plant diese muestras de su astucia en el boxeo sin espacios evitando cerrar los clinches contra su fuerte adversario y buscando huecos para sus curvos, una serie de ofensivas repetidas con sus ganchos y uppercuts forzaron al árbitro a detener el combate acertadamente a pesar de que Feigenbutz no quedó desarbolado.

Se esperaba que después del combate, en caso de que ganase Plant, hubiese un careo con David Benavídez, que afirmó que iba a estar presente en el estadio para ver la actuación de su posible adversario. No obstante, tras una espera larga teniendo en cuenta que no había nadie asistido por los médicos y que no se tenían que contabilizar puntuaciones, finalmente esta confrontación verbal no se produjo. Igualmente, Plant tuvo palabras para el campeón mundial WBC con el que se dice que podría unificar en la segunda mitad de la temporada:

Todo el mundo sabe que quiero esa pelea de unificación con Davíd Benavídez. Sabéis quién es el mejor peso supermedio del mundo. Quiero ese combate, lo he pedido, y estoy cansado de esperar”.

Con todo, se debe señalar que, según Eddie Hearn, el equipo de Canelo ha realizado una oferta a Caleb Plant para su combate de mayo, por lo que, aunque no parece la opción más probable, los medios estadounidenses consideran que podría llegar a alcanzar ese combate si no hay acuerdo entre Álvarez y Callum Smith o Billy Joe Saunders.