José Manuel Moreno
@josemorenoco

Cuando ya nos las prometíamos felices con un apetitoso combate entre la triple GGG del boxeo mundial, es decir, el campeón mundial del peso medio de la WBA, el kazajo Gennady Golovkin y el mexicano excampeón mundial del mismo peso, Julio César Chávez Carrasco, todo parece haberse ido al traste. Al menos según la versión del todopoderoso Bob Arum. Este le ofreció una suculenta bosa al «Júnior» por excelencia del boxeo, al Hijo de la Leyenda, que parecía irrechazable. Además, consiguió que el kazajo transigiera y subiera al peso súper medio, en el que ha peleado sus ultimas combates el mexicano. Pero las negociaciones, de repente, se han enquistado.

Arum, además de ofrecer tamaña bosa, hablan por encima de los 3 millones de dólares, quería una extensión del contrato con Chávez, para asegurarse los servicios de alguien tan mediático y popular para los próximos años. Y ahí se ha torcido todo… de momento. Chávez tampoco está en situación de preeminencia para exigir tanto y poner en riesgo su futuro, y por tanto opinamos que las negociaciones pueden volver a retomarse. La pelea estaba prevista para el 19 de julio en el legendario Fórum de Inglewood de los Ángeles, cuyo lleno estaba garantizado. En América ven negro el panorama para la programación de esta pelea. Desde aquí en Europa, pensamos que las tres partes están condenadas a entenderse.