@ringsider2020

Mañana sábado por la noche, en un evento que se celebrará junto a las pirámides de Guiza en Egipto y promovido dentro del actual circuito de grandes veladas respaldadas por inversión saudí y la revista The Ring, Oleksandr Usyk (24-0, 15 KO) defenderá el título mundial del peso pesado del Consejo Mundial de Boxeo ante Rico Verhoeven (1-0, 1 KO), campeón de kickboxing y figura consolidada en los deportes de contacto, aunque sin ninguna experiencia en el boxeo.

Bien es sabida la opinión de ESPABOX al respecto, ya que hemos dedicado extensos artículos de exposición de hechos y opinión censurando la postura del WBC ante la elección de Usyk y el capital que respalda al ucraniano. Pensamos que es inadmisible sancionar el título mundial de los pesos pesados, por mucha retórica y circunloquio que se utilice, ante una persona que no ha hecho ningún mérito (ni positivo ni negativo) sobre el cuadrilátero en esta disciplina, pero la postura de los de Mauricio Sulaimán ha sido replicada, aunque solo en parte, por la IBF y la WBA, con una postura que tampoco resulta fácil de comprender. El holandés tiene, como sabemos, una sola aparición como peleador profesional en nuestro deporte, que data de 2014, noqueando a un pobre hombre que llevó al envite un récord de cero triunfos y cinco derrotas; nada menos.

Si lógicamente entendemos, como él mismo ha expuesto, el objetivo del grandioso ucraniano con casi 40 años y tras haber derrotado dos veces a los teóricamente mejores rivales posibles (Anthony Joshua, Tyson Fury y Daniel Dubois), creemos que no se respeta al propio boxeo permitiendo que los antaño prestigiosísimos títulos, devaluados por los mismos estamentos que los otorgan, se puedan poner en juego ante Rico Verhoeven. Lo mediático ha vuelto a ser más fuerte que lo deportivo, puesto que el sentido común indica que Usyk se tomará la contienda como una sesión de guanteo, con público y muy bien remunerada, teniendo en cuenta la diferencia pugilística entre ambos. El duelo debería durar lo que el campeón quiera, aunque prevemos que deje unos rounds para justificar el combate en sí y pisar cuadrilátero de cara a una prueba más dura, más real, en la segunda mitad del año en curso.

La victoria de Usyk se paga a 1,04 € por euro apostado, mientras que la de Verhoeven a 8,50 €. Además, se puede apostar a múltiples resultados del combate y a otras peleas de la gala.
Aquí tenéis las posibilidades de apostar en SPORTIUM. ¡Suerte!

La velada completa podrá verse mañana por la tarde en la plataforma DAZN, a un precio de 21,99 euros aparte de la suscripción (algo que nos parece aberrante, siendo sinceros). La gala, de cuyos otros combates hablaremos en las próximas horas, dará comienzo sobre las 17:00 horas de España, aunque el combate Usyk-Verhoeven llegará con la oscuridad, no muy lejos de nuestra medianoche.