Daniel Pi
@BastionBoxeo

Este mes de marzo es sin duda uno de los más importantes que se han visto en el boxeo español durante bastante tiempo por su concentración de peleas del máximo relieve para nuestros boxeadores.

De esa ajetreada agenda ya hemos superado una buena parte con la disputa de los dos mundiales femeninos, pero este fin de semana será el que acumulará la mayor cantidad de peleas de trascendencia, puesto que entre el viernes y el sábado se producirán un mundial masculino, dos campeonatos de Europa femeninos, otro masculino y un choque por un título de la Unión Europea.

Así, centrándonos cronológicamente en el reto para el boxeo español que llegará primero, debemos hablar del campeonato de Europa por la corona vacante del peso ligero, duelo que se desarrollará el viernes en el Casino Gran Madrid de Torrelodones y que tendrá como coaspirantes a la española, de Madrid, Miriam Gutiérrez (9-0, 4 KO) y a la británica, de Leeds, Sam “SJ” Smith (9-2, 4 KO).

Este combate representa un hito fundamental en la carrera de “La Reina” Gutiérrez, ya que, después de su excelente recorrido amateur como múltiple campeona nacional, afrontará la que es sin duda su mayor pelea como púgil profesional hasta la fecha desde su debut hace dos años. Y es que se medirá a la rival más exigente a la que se ha enfrentado en su trayectoria en el boxeo rentado y por un título de relieve cuya captura podría tener consecuencias extraordinarias.

Si tenemos en cuenta que es ahora mismo 5ª WBA y 8 ª WBC (esta formidable consideración a nivel mundial es ratificada por la lista extraoficial de BoxRec, que la considera también 8ª del mundo) y que colgarse de la cintura un título europeo conlleva siempre una mejora en las clasificaciones oficiales, Gutiérrez podría quedar situada muy cerca del mundial si lograse vencer este viernes, de forma similar a lo que le pasó a Joana Pastrana, que tras una defensa continental disputó el mundial IBF del peso mínimo.

Asimismo, es sabido que Eddie Hearn pretende que la top 3 de todos los pesos, y triple monarca mundial unificada del peso ligero, Katie Taylor combata en verano ante Delfine Persoon para intentar conquistar la cuarta y última corona de la categoría que le falta, pelea que sería seguida seguramente por un cambio de división de la vencedora y por un vacío de poder que aceleraría el acceso al mundial de las máximas aspirantes, como la poseedora de la corona de Europa.

Con todo, estas proyecciones, pese a ser realistas y objetivas y ser necesarias para entender la relevancia del combate de este viernes, no cabe duda de que no descentrarán ni lo más mínimo ni a Gutiérrez ni a su equipo, fijados seguro con todos sus sentidos en una Smith que saldrá al ring sin poderse permitir un tropiezo y dispuesta también a dejarse el alma en el cuadrilátero por intentar lograr la mayor victoria de su carrera.

En contraste con lo conocida que es en el pugilismo español “La Reina” y su historia, encontramos a una Smith que no es excesivamente afamada en su país y, por consiguiente, mucho menos fuera de él, cosa que no implica que sea una mala púgil aunque hace necesario realizar un repaso a quién es y cuáles son sus condicionantes para encarar este duelo.

Primeramente, salta a la vista el “SJ” que es parte de su nombre oficial como boxeadora, siglas que no porta porque sea su mote sino debido a que el BBBofC ya había inscrito antes que a ella a un púgil como Sam Smith y entonces se tomaron las iniciales de sus dos nombres de pila (Samantha Jayne) como distintivo entre ambos, si bien intentó durante un tiempo proponer alternativas que no fueron aceptadas.

Más allá de esta curiosidad, Smith, de 39 años, dedicó mucho tiempo a boxear en la modalidad white collar (boxeo de cuello blanco, en el que compiten por afición empresarios, empleados de oficina, miembros de profesiones liberales, etc.) antes de debutar en 2015 como púgil profesional, actividad que compagina con su labor de decoradora y de profesora en un gimnasio del que es copropietaria.

Su carrera no avanzó a mal paso a pesar de un parón y de su derrota por mínima diferencia ante una agente relevante de la división como la greco-dominicana, una vez retadora mundial, Christina Linardatou, sin embargo en el choque que debería haberla llevado a las grandes contiendas, el primer campeonato femenino de la Commonwealth disputado en suelo británico, sufrió contra todo pronóstico una derrota en el primer asalto ante Anisha Basheel (también llamada en ocasiones Bashir).

Así, y teniendo 38 años entonces, la carrera de Smith quedó al borde de la fractura total, revés moral que su mánager, el muy activo Steve Goodwin, consiguió compensar esforzándose por lograrle una nueva oportunidad vital, que se tradujo finalmente en este campeonato de Europa en España. Smith, que no se cree todavía la suerte que ha tenido por este giro del destino, sabe que si pierde otra vez quizás su carrera haya llegado a su fin, de modo que encarará de forma consecuente con ello la contienda.

Por eso ha puesto toda la carne en el asador y ha afrontado parte de su preparación física con un técnico de creciente prestigio como el padre y entrenador de Josh Warrington, Sean O’Hagan (Josh no lleva el apellido O’Hagan de su padre sino el apellido de su madre, Amanda Warrington).

Debido a todo lo expuesto, se debe esperar una adversaria compleja para la española considerando únicamente su carga de motivación. Además, a esto se debe sumar el hecho de que Smith tiene experiencia ante dos top 15 mundiales, ha peleado una vez a diez asaltos y otra a ocho (Gutiérrez no ha peleado más allá del sexto round) y posee un margen mínimo de dos peleas más combatidas o nueve rounds. Por otra parte, Smith es una púgil sólida, con una guardia alta, una potente mano adelantada en hook, contundente trabajo al torso, eficaz con iniciativa y en la distancia media-corta y con una derecha recta a la cabeza lanzada en muchas ocasiones por debajo de la altura de su hombro que puede resultar incómoda de leer.

Dicho esto, Gutiérrez debe ser considerada justificadamente como favorita, ya que su destreza técnica y táctica está a otro nivel no sólo de Smith sino de la mayoría de púgiles de la división, poseyendo también una astucia sensacional, una superior ejecución de los golpes, una mayor fluidez y velocidad en el uso de las combinaciones, destacando variadas series de rectos, y todo ello acompañado de una impresionante capacidad para desplazarse con agilidad y realizar perfectas inclinaciones de torso y ballestas.

Asimismo, una ventaja fundamental del lado de Gutiérrez es que boxea de forma tremendamente relajada, algo que permite a los púgiles desgastarse muchísimo menos durante las pugnas y reducir la toma de decisiones equivocadas.

A causa de todo ello y valorando que el estilo de la local parece ser por sí mismo un reto para el boxeo más rígido de la británica, que necesita rivales estáticas o poco efectivas en los movimientos si bien se encontrará a una púgil con un tremendo juego de piernas, es inevitable considerar, a priori, que Gutiérrez, a base de inteligencia de ring, amagos y fintas, esquivas, gestión de los espacios y, en definitiva, efectividad, movilidad y habilidad, podrá compensar la fortaleza de Smith y su amenaza en los intercambios.

La victoria de Miriam Gutiérrez se paga a 1,30 € por euro apostado, mientras que la de Sam Smith a 3,75 €.
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