Ortiz-Martin

Darío Pérez
@Ringsider2020
Foto: Ryan Hafey/Premier Boxing Champions

En el evento organizado anoche por PBC en la zona oriental de Estados Unidos, en Florida, se vieron peleas con bastante emoción y alternativas, siendo la principal la que enfrentó a Luis Ortiz y Charles Martin.

Luis Ortiz (33-2, 28 KO) venció a Charles Martin (28-3-1, 25 KO) en un combate donde se le empezaron a notar, por primera vez, signos de que el tiempo hace mella en sus facultades. Fue derribado en dos ocasiones por un Martin que se presentó a la cita en una forma impecable, haciendo alarde de cualidades boxísticas que no le habíamos visto con anterioridad. Ortiz impuso su mayor técnica en el sexto asalto, venciendo al estadounidense tras dos caídas y convirtiéndose así en rival de Filip Hrgovic para una futura eliminatoria mundial final con el cetro de Oleksandr Usyk a la vista. El ucraniano, viendo al Ortiz de anoche, podría vencer al cubano y al croata al mismo tiempo.

En las peleas anteriores, Frank Sánchez (20-0, 13 KO) se impuso a Christian Hammer (26-9, 16 KO) por decisión unánime, triple 100-89. Fue la pugna más aburrida de la noche, con el cubano muy superior a un rival llamado a última hora, al que derribó en el décimo y último round. Podía haber noqueado a poco que apretase Sánchez, pero no convenció con su actitud contra el teutón de origen rumano, muy a merced de la técnica del vencedor.

Previamente, Jonathan Rice (15-6-1, 10 KO) dominó ampliamente a Michael Polite Coffie (12-2, 9 KO) en diez asaltos, mostrando cómo los récords «de mentira» caen a poco que un boxeador invicto se enfrenta contra alguien de mínimas cualidades. No es Rice el mejor peso pesado del mundo, pasadísimo de peso y con una técnica que no sube del aprobado, pero ha expuesto que Polite Coffie iba 12-0 por una carrera más que elegida, salvando a Darmani Rock. Las puntuaciones de 97-93, 97-93 y 99-91 reflejan lo ocurrido sobre el ring.

Además, Ali Eren Demirezen (15-1, 12 KO) noqueó a Gerald Washington (20-5-1, 13 KO) en el octavo de sus diez episodios pactados, mostrando valentía y más variedad de recursos que su contrincante. Pese a ser más alto, Washington mostró rigidez de tronco y poca alegría en las piernas ante las propuestas del turco, que gobernó la corta distancia y fue realizando un buen trabajo hasta que se pararon las hostilidades.

Abrió la gala un auténtico triller, una película de suspense en cuatro minutos y medio que nos puso de pie a muchos. Viktor Faust (9-0, 7 KO) ganó en el segundo round a Iago Kiladze (27-6-1, 19 KO) en un auténtico intercambio de metralla, una guerra sin cuartel que hizo anotar hasta cinco caídas en el breve tiempo que duró la pelea. Espectacular, a cara de perro, lo vivido hasta que el árbitro decidió terminar con la guerra parando el combate tras visitar Kiladze la lona en el segundo asalto, quizá con muchas ganas de que el georgiano dejase de atormentar al hombre de la promotora local.

Esperemos que PBC tenga en mente enfrentar a los ganadores de anoche, porque se demostró que, sin necesidad de grandes nombres, se pueden ofrecer muy buenas propuestas casando combates adecuadamente.