Daniel Pi
@BastionBoxeo

La categoría del peso ligero pasa por una época sensacional, militando en ella uno de los mejores boxeadores de la actualidad como el ucraniano Vasiliy Lomachenko, dos de las mayores promesas mundiales peso por peso como los estadounidenses Teófimo López y Devin Haney y un nutrido grupo de boxeadores de calidad como el campeón IBF Richard Commey, el exretador mundial y oro olímpico Luke Campbell o el excampeón Raymundo Beltrán, por mencionar sólo a tres.

Que en una división el nivel medio de la cumbre sea alto no es algo fuera de lo común, pero sí lo es que casi todos sus máximos agentes estén en trayectoria de colisión, pudiendo desembocar una serie de cruces en una unificación total de la categoría y en combates que tengan consecuencias trascendentales para la cúspide del ranking de todos los pesos e incluso hasta un nivel histórico.

Para entender esto hay que hablar de un plan trazado por Top Rank, empresa que dirige las carreras de Lomachenko, Teófimo López y Beltrán y que tiene también buena relación con Commey.

Se debe destacar que el doble titular mundial WBA y WBO del peso ligero Vasiliy Lomachenko peleará por el cinturón vacante WBC ante el coaspirante Luke Campbell el 31 de agosto en Londres, de modo que de esa interesante pugna surgirá un triple campeón unificado.

Antes de ello, el próximo viernes el monarca IBF Richard Commey expondrá su cinturón de forma voluntaria ante el exmonarca Raymundo Beltrán, pelea que no tiene ni una mínima cantidad de los alicientes que poseerá la defensa obligatoria que deberá realizar el ganador ante el vencedor de la eliminatoria final IBF entre los invictos Teófimo López y Masayoshi Nakatani del 19 de julio. Ni que decir tiene que Arum ha proyectado esta eliminatoria con vistas a hacer que su prospecto López, en caso de ganar, pelee en otoño contra Commey en mundial IBF.

Además, Arum señaló que el combate de Lomachenko que más ventas de pago por visión podría generar sería ante Teófimo López, cruce que el veterano promotor quiere realizar a inicios de 2020 con las cuatro coronas mundiales del peso ligero en juego.

Al margen de todo esto, la empresa Matchroom Boxing de Eddie Hearn no piensa quedarse de brazos cruzados, menos aún teniendo en sus manos a un extraordinario boxeador como el estadounidense Devin Haney, que muchos consideran en su país un futuro top 3 de todos los pesos. Así, Hearn quiere aprovechar la oportunidad otorgada por el WBC para que Haney pelee contra Zaur Abdullaev en una eliminatoria final hacia otoño que convierta al prometedor púgil en aspirante obligatorio de dicho organismo, pudiendo éste acceder finalmente a una pelea muy taquillera ante el ganador del Lomachenko-López.

Por ello, y si sumamos que hay otros agentes intentando encontrar su hueco, el peso ligero está al borde de una conflagración a gran escala que nos debería otorgar increíbles combates, que podrían producirse con algunos retoques y alternativas incluso si los planes trazados por Arum y Hearn no se ejecutan de la manera esperada y alguno de los favoritos cae derrotado.