José Manuel Moreno
@josemorenoco

El ruso Sergey Kovalev (25-0-1, 23 KO) se citó con Bernard Hopkins tras aplastar en apenas cinco minutos a su «rival» el australiano Blake Caparello (19-1-1, 6 KO). «Krusher» salió confiado en exceso y ante una guardia baja, el aussie, que parecía asustado, le propinó un croché de izquierda que tumbó al ruso, ante la sorpresa de los únicamente 1.603 espectadores que acudieron a ver el simulacro de campeonato del mundo en en el Revel Resort de Atlantic City, Nueva Jersey. Kovalev se lo tomó como una afrenta o quién sabe si como una concesión a un contrario tan asustadizo. Una derecha al hígado a los 50 segundos del segundo asalto precipitó el final. Caparello echó rodilla a «tierra» y solo se levantó para refugiarse en una esquina del ring. Dos veces más se arrodilló el australiano, ante lo que el o la árbitro estadounidense Sparkle Lee (de lo poco llamativo de la noche, segundo campeonato del mundo en su palmarés) decretó el correspondiente KOT. Poco más de mil personas acudieron a semejante vergüenza de campeonato del mundo del peso semipesado de la WBO. Les tendrían que devolver la entrada.

Ahora, tras esta breve sesión ante tan débil sparring, el temible boxeador ruso tiene tiempo de sobra para preparar el combate del que ya todo el mundo habla. Se enfrentará en noviembre (1, 8, o 15) a Bernard Hopkins (probablemente en el Barclays Center de Brooklyn) presente en la velada, que no paró de hacerse fotos, animando ya lo que puede ser el combate de lo que resta de año, por encima de Mayweather-Maidana II y no digamos de Pacquiao-Algieri. Gabriel Campillo, desde el pasado viernes retador oficial de la IBF, seguro que rezará para que gane el «viejo» casi cincuentón Bernard Hopkins (55-6-2, 32 KO), porque ahí es nada medirte con un mito viviente y porque tener enfrente a Kovalev provoca en púgiles con poco espíritu de combate «gastroenteritis agudas» como la sufrida por Caparello. Nuestro «Chico Guapo», dos veces campeón del mundo, seguro que le hará dignamente frente a cualquiera de los dos fenómenos del ring. Pero tendrá que ser ya en 2015. Hopkins posee las coronas de la IBF y de la WBA y Kovalev, la de la WBO, por lo que en caso de un combate entre el ganador de este súper combate contra Adonis Stevenson (24-1, 20 KO), titular del WBC, y que reaparecerá el 27 de septiembre ante un rival aún por decidir, tendríamos por vez primera un campeón unificado de los cuatro grandes organismos en la prestigiosa división del peso semipesado. Roy Jones Jr. (58-8, 41 KO), aún en activo a sus 45 años, fue campeón, nada menos que en ocho ocasiones, de tres de los cuatro organismos, entre los años 1999 y 2002, pero nunca reinó en la WBO.