Darío Pérez
@Ringsider2020

Este gran sábado de boxeo, la pelea con más morbo de la noche es la que cierra la trilogía entre Joshua Franco y Andrew Moloney. Al australiano ya hemos tenido la oportunidad de entrevistarle en días pasados, así que hemos intentado, con éxito, hablar con el norteamericano. Franco (17-1-2, 8 KO) buscará, a sus 25 años, pasar página con otro triunfo para buscar a los mejores de la división para cambiar ese cinturón «regular» WBA por un campeonato del mundo de verdad.

-Hola, Joshua, encantados de hablar contigo. Nos gustaría que hicieras un breve resumen de tu etapa amateur.
-Hola, es un placer. Antes de profesionales, hice ochenta y cinco peleas. Gané algunos torneos en Estados Unidos, pero no pude ser campeón nacional. Eso sí, en mi único campeonato internacional gané el oro en Polonia. No acumulé excesiva experiencia a pesar de los 85 combates.

-A la hora del paso a profesionales, ¿Qué dificultad tuvo darlo? Hemos visto estos días con los Juegos Olímpicos que es casi un deporte diferente.
-Sí, te diría que fue un poco difícil para mí, como mínimo. Tuve que aprender a clavar los puños más y a fijar los golpes de poder, pero se aprende rápido aunque algunas cosas resulten complicadas.

-Inicias tu trayectoria profesional, con esos ajustes que nos cuentas, de manera muy positiva, 13-0. Y de repente te encuentras con Lucas Fernández. Vas ganando la pelea con relativa comodidad y él se había ido al suelo. ¿Qué te ocurre para perder entonces en el noveno y penúltimo asalto?
-Como dices, iba ganando el combate, le estaba dominando, pero me llegó una buena mano que me hizo tambalear y retroceder. El árbitro saltó en medio, y esa fue su decisión, yo lo recuerdo así.

-¿Se aprende más de un episodio así que de ganar varias peleas más sencillas?
-Diría que sí, tomé nota porque todo ello me enseñó muchas cosas. De esta pelea y las siguientes, también duras, adquirí mucha experiencia, y en el fondo estoy agradecido a lo que pasó por ese motivo, porque me ayudaron a crecer.

-Te refieres, suponemos, a que después disputaste una trilogía con Óscar Negrete. Es muy peculiar que, antes de la actual con Moloney, ya disputases hace años otros tres combates seguidos contra el mismo oponente. Con Negrete, tuviste empate, victoria por decisión dividida y empate. ¿Es una ventaja sobre Moloney de alguna manera haber pasado por enfrentarte al mismo rival ya tres veces anteriormente)
-(Sonríe) Esos tres duelos con Óscar Negrete me hicieron más fuerte, más paciente, elevaron mi inteligencia y toma de decisiones como boxeador. Fue duro de verdad, siempre venía hacia delante, ponía mucha presión… ¡Vaya treinta asaltos! Tuvieron un efecto muy positivo en mí como deportista para convertirme en el campeón que soy hoy.

-Y ahora estás finalizando esta otra trilogía contra Andrew Moloney. En el primer choque, vas de menos a más y terminas muy bien, derribándole en el undécimo asalto y llevándote una victoria ajustada. ¿Qué nos puedes contar acerca de la pelea?
-Me preparé de manera tremenda, llegué fuerte y tenía mucha confianza. Suelo empezar un poco más tranquilo para ver lo que trae mi contrincante, pero luego subo el ritmo en la medida de lo posible, así que probé lo que traía, el poder que había en sus puños antes de ir sacando ya lo que tenía y terminé controlando bien el combate.

-Vino después la revancha inmediata, con la polémica, los jueces viendo las repeticiones para ver si tu corte que te impedía seguir fue por cabezazo o golpe y todo lo que ocurrió aquella noche. En nuestra opinión, el cabezazo no parece existir, parecía puñetazo legal lo que te abre, pero, aparte de eso, ¿Cómo viviste toda esa polémica tú desde dentro?
-(Piensa) Uf, yo esta sobre todo preocupado por cómo tenía el ojo, porque lo tenía cerrado y no veía a través de él. No sé si pudo ser un cabezazo en el primer asalto, pero en el segundo con su jab empecé a sentirlo mucho peor. Esto forma parte del boxeo, estas cosas pasan y yo esperaba a las tarjetas, les llevó mucho tiempo decidir; yo, en mi cabeza, solo pensaba en que leyeran ya el veredicto, lo que fuera, pero quería salir de allí. Fue un nulo técnico, y ahora nos vamos al tercer enfrentamiento.

-¿Cómo estás preparando esta tercera pelea, que ya se disputa el sábado? Hemos hablado con tu oponente y me dijo que era la pelea de su vida, lo que más deseaba.
-Yo te diría lo mismo. Ganar esta pelea me abriría grandes puertas, porque, aunque soy campeón mundial regular, quiero demostrar que pertenezco a ese grupo de los mejores de mi división, como Chocolatito y Estrada. Así que por supuesto, es una cita importantísima y estoy entrenando durísimo para ella, porque ganarla es lo que me traería mejores combates.

-Ya que los nombras, tenemos que preguntarte cuál de esos nombres sería tu rival soñado, si Chocolatito, Estrada, Cuadras, Sor Rungvisai…
-Me gustaría medirme a Chocolatito o Estrada, serían dos peleas muy grandes, o bien ir a por los otros campeones, Ioka y Ancajas. Todos serían increíbles, y me veo con la capacidad de salir victorioso.

-Para quienes no te han visto en España, y dado que muy probablemente la pelea podamos verla por FITE, ¿Qué podemos esperar de la misma y de ti?
-Podéis esperar alguien explosivo, una pelea emocionante, y me puedo adaptar a todos los estilos, aunque me gusta ser de gran volumen de golpeo: puedo boxear, puedo ir a la guerra en la corta distancia, contraatacar, etc. Aseguraos de conectaros a verme en una gran noche de boxeo.

-Por último, ¿Qué le dirías, aunque con esto último ya has promocionado la gala del sábado, a la afición española?
-Saludaros a todos mis aficionados españoles, gracias por el apoyo y, lo dicho, os espero el sábado.

-Unas palabras en castellano para finalizar, anímate.
-(En un castellano más que correcto, riéndose y con timidez) Gracias por el apoyo de «Spain», ¡vamos con todo!

-Gracias, suerte el sábado.
-A vosotros, gracias por el tiempo y el apoyo.

*La entrevista completa (en inglés) podrá verse esta noche sobre las 22:40 horas en este enlace.