La IBF despojó a Jai Opetaia del título mundial del peso crucero tras considerar que el australiano incumplió la normativa del organismo al disputar su combate ante Brandon Glanton el pasado 8 de marzo con el cinturón de Zuffa Boxing en juego, una organización que la IBF no reconoce. La decisión fue comunicada en una carta, por lo que una vez más, un cinturón se gana o se pierde lejos de un ring.

El organismo con sede en Nueva Jersey retiró el reconocimiento a la pelea en la noche del 6 de marzo, tras la rueda de prensa de presentación a menos de 48 horas antes de que el combate tuviera lugar en el Meta Apex, el centro de rendimiento de la UFC. La IBF devolvió la tasa de sanción a Opetaia al día siguiente, que ya había sido abonada por los apoderados del excampeón. El organismo precisó que su objeción se limitaba al cinturón de Zuffa Boxing; la disputa simultánea del título de The Ring no le generó reparo alguno, como tampoco se lo produce que se otorguen títulos de empresas fuera de las cuatro principales del mundo pugilístico: en los últimos años, se han visto muchos pleitos con el título IBF con, por ejemplo, el IBO, en juego (la última vez, el viernes pasado en Alemania).

Opetaia (30-0, 24 KO), que superó a Glanton con claridad por puntos, confiaba en que la IBF le permitiera conservar su corona pese a la negativa previa a sancionar el combate como defensa. Su equipo inició acciones legales tras la victoria, aunque ello no modificó la posición del organismo, inflexible con el australiano pese a que este había cumplido el último año con los retadores oficiales impuestos, púgiles de nivel muy inferior a la élite del peso crucero. Hay que reflejar que no era la primera vez que la IBF exige a Opetaia aspectos de dudosa posibilidad de cumplimiento, como cuando le despojó del título en su primera etapa por no poder medirse al aspirante número uno, Mairis Briedis… cuando el letón se hallaba lesionado.

El púgil de 30 años había trasladado a la cúpula de Zuffa Boxing, que incluye al propietario de The Ring, Turki Alalshikh, su deseo de mantener el título de la IBF y proseguir su camino hacia la unificación con los cinturones WBC, WBA y WBO en el momento de firmar con la promotora. Los responsables de Zuffa Boxing aceptaron esa postura, aunque su objetivo último es que sus propios títulos sean reconocidos como los campeonatos de referencia en el boxeo. Difícil conciliar ambas ideas, dice la lógica, por lo que habrá que ver el camino que toma la carrera de Opetaia en lo que resta de 2026.

La lucha entre los organismos tradicionales y Zuffa Boxing no ha hecho más que empezar, y Dana White no tiene previsto reconsiderar su postura y trabajar con las empresas que han multiplicado los cinturones en el noble arte. Como en la UFC, Zuffa Boxing quiere implantar su propia sistema de cinturones, para los púgiles que formen parte de la compañía.