Daniel Santana
@OscarSantana10

Tal día como hoy, 13 de marzo, de 1993, daba comienzo una de las trilogías mas recordadas en el mundo del boxeo, se enfrentaban por primera vez el estadounidense, con raíces mexicanas, Michael “Manitas de Piedra” Carbajal contra el mexicano Humberto “La Chiquita” González.

Este combate es recordado por ser los primeros pesos minimosca en cobrar una bolsa de 1 millón de dólares y también por ser los primeros “pesos pequeños” en encabezar un evento de Pay Per View (Pagar por ver).

Era un combate de unificación de títulos, González defendía su cinturón mundial WBC minimosca que había reconquistado el 3 de junio de 1991 cuando derrotó a Melchor Cob Castro por decisión unánime en Las Vegas.

González ya había sido el propietario del cinturón WBC minimosca cuando en el año 1989, en casa del rival, Corea del Sur, vencía a Yul Woo Lee por decisión unánime en 12 asaltos, y era la primera vez que la “La Chiquita” peleaba fuera de México. Realizó cinco defensas exitosas y perdió en la sexta contra el filipino Rolando Pascua por KO en el sexto asalto.

No se desmoralizó y al año siguiente reconquistó el fajín con el mencionado Melchor Cob Castro, realizó tres defensas y la cuarta era la unificación con el titular de la IBF (Federación Internacional de Boxeo) el pegador Michael Carbajal.

Carbajal ganó la medalla de plata en los Juegos Olímpicos de Seúl en 1988, representando a Estados Unidos, se presentaba imbatido en 27 combates, la mitad de ellos ganados antes del límite. Conquistó el campeonato mundial en el año 1990 venciendo por inferioridad técnica en el séptimo asalto al tailandés Muangchai Kittikasem, posteriormente efectuó seis defensas victoriosas.

El escenario escogido para el combate entre los dos mejores pesos pequeños del momento fue el Hilton Hotel, en Las Vegas. Un dato curioso, los púgiles fueron presentados a la afición por diferentes anunciadores, posiblemente los mejores y mas reconocibles, a González lo presentó Jimmy Lennon Jr. y a Carbajal, Michael Buffer. El carismático Mills Lane ejerció de árbitro.

El primer asalto no fue de estudio, ambos se conectaron con fuerza, con el mexicano intentando imponer la corta-media distancia. En el segundo Carbajal cayó al tapiz, se incorporó en buen estado y consiguió finalizar el asalto contragolpeando y manteniendo a raya a González. El tercero lo terminó González con un profundo corte en el párpado del ojo izquierdo que no dejó de sangrar profusamente durante todo el combate. En el quinto episodio volvió a caer Carbajal con la diferencia de que esta vez estaba lastimado, consiguió superar el trance y salió al sexto con la estrategia de intentar enfriar la contienda y aprovechar su mayor envergadura para mantener alejado a su rival .

Llegó el séptimo y definitivo, desde el tercer asalto los aficionados se habían mantenido en pie, los seguidores de González se frotaban las manos, la cosa parecía clara, Carbajal esta noche iba a perder el título y su condición de invencible, se equivocaban, “Manitas de Piedra” conectó un izquierdazo que hizo retroceder a González contra las cuerdas, se fue a por él sin darle un solo segundo de respiro hasta que lo cazó con un gancho de izquierda que se estrelló en la punta de la barbilla de González que se desplomó y fue incapaz de superar la cuenta de los 10 segundos.

El KO se produjo a los 2’59” del séptimo asalto. Ambos se unieron en un deportivo abrazo, Carbajal mantenía su récord impoluto. El combate fue escogido por consenso general como el mejor del año 1993.

La revancha, denominada “La Revancha Explosiva”, se celebró en el Forum de Los Ángeles, el 19 de febrero de 1994. González se rodeó de un nuevo equipo técnico formado por Ignacio “Nacho” Beristain como entrenador, Chuck Bodak especialista en cortes y como ayudante David Silva. En esta ocasión el mexicano, bien aconsejado, empleó otra estrategia y fue proclamado vencedor por decisión dividida de los jueces (dos jueces a favor, uno en contra).

El tercer y último combate lo disputaron en la Monumental Plaza de Toros en México, el 12 de noviembre de 1994. Fue el más tranquilo y parejo de los tres, González con el mismo equipo del combate anterior y la misma estrategia volvió a salir con el brazo en alto, en esta ocasión por decisión mayoritaria (dos jueces a favor, uno empate).