
Las autoridades locales confirmaron el fallecimiento de Ricky Hatton, uno de los boxeadores más populares en la historia de Reino Unido. El excampeón mundial fue hallado sin vida en su domicilio en Mánchester a las 6:45 de la mañana de este domingo. La Policía de Greater Manchester ha confirmado el hallazgo del cuerpo y ha asegurado que la muerte no se calificó como sospechosa, por lo que no se investigan circunstancias delictivas. Un cordón policial permanece activo en la zona para facilitar las pesquisas iniciales. «Fuimos alertados y encontramos el cuerpo de un hombre de 46 años. No se cree en circunstancias sospechosas en este momento», ha declarado un portavoz de la policía.
La noticia llega apenas dos meses después de que Hatton anunciara su regreso al ring tras más de una década retirado. El inglés había confirmado un combate en el peso medio en Dubái contra Eisa Al Dah.
«The Hitman» nació en una familia obrera con tradición boxística. Su padre, Ray, fue un exboxeador y su mánager, mientras que su hermano Matthew también se dedicó al boxeo. Durante su carrera profesional disputó 48 combates, con 45 victorias (32 antes del límite) y solo 3 derrotas. Uno de los momentos cumbre de su trayectoria fue su victoria sobre Kostya Tszyu en 2005. Su cénit fue su enfrentamiento contra Floyd Mayweather en 2007 en Las Vegas. Aunque Hatton cayó por nocaut en el décimo round –su primera derrota profesional–, el Reino Unido se volcó en masa con él. Más de 20.000 aficionados británicos cruzaron el Atlántico para animarlo en el MGM Grand. Posteriormente, sufrió otras dos derrotas ante Manny Pacquiao (2009) y Vyacheslav Senchenko (2012).
Fuera del cuadrilátero, Hatton habló sin tapujos sobre la salud mental y la adicción a las drogas, especialmente tras sus derrotas ante Mayweather y Pacquiao. Sobrevivió a varios intentos de suicidio y se reconcilió con su familia. Descanse en paz el gran púgil inglés.





