Daniel Pi
@BastionBoxeo

Organizar una velada es una tarea extremadamente complicada, mucho más cuando se tratan de manejar los nombres y los intereses de diversos insignes boxeadores para hacerlos encuadrar en un cartel que cumpla los objetivos y las ambiciones de todos ellos. Pero cuando se intenta dar forma a un evento con algunos de los boxeadores más controvertidos de la actualidad, el cometido puede resultar una pesadilla.

Con problemas con la ley por parte de sus protagonistas, discusiones entre las propias estrellas que integran el cartel y amenazas de criminales, la cosa no podía pintar peor para la velada que se disputará en el Barclays Center de Nueva York (Estados Unidos) este sábado, pero finalmente seguirá adelante y, teniendo en cuenta la atención que se presta en Estados Unidos a quienes ofrecen escándalos y que el nivel medio de los enfrentamientos es alto, probablemente tendrá buenas cifras de audiencia. No está tan claro, sin embargo, que el evento sirva para que los elementos más destacados de la velada puedan empezar a dejar de lado las polémicas y den un paso hacia la redención deportiva.

Broner en caída libre
Cuesta de creer mirando ahora a Adrien Broner (33-3, 24 KO) que fuese considerado en otro tiempo un candidato al número 1 de todos los pesos, pero lo cierto es que así fue. Sin un atisbo de disciplina, malas compañías y una constante comisión de delitos, cada cual más grave que el anterior, Broner ha desperdiciado su talento y cae cuesta abajo y sin frenos, habiéndose saltado todas sus promesas de cambio. Enfrentándose a Omar Figueroa, un boxeador también con muchos problemas fuera del ring, Broner pretendía regresar con sencillez a la senda de la victoria, pero habiendo sido necesario un cambio de rival, supuestamente por una lesión pero más probablemente por asuntos extradeportivos, “The Problem” se ha visto puesto delante de un excampeón mundial en buen estado de forma como Jessie Vargas (28-2, 10 KO).

Puesto que un nuevo arresto de Broner puso en duda su subida al ring y en el registro de su detención estaba casi diez kilos por encima del peso superligero, teniendo que pactarse finalmente la pugna en un catchweight de 65,3 kg (1,4 kg por debajo del peso wélter), se espera que por otra mala preparación de nuevo “AB” pueda tener muchos problemas sobre el cuadrilátero. Y es que, aunque dejó mala imagen ante Pacquiao, Vargas es un boxeador tenaz y con gran resistencia, por lo que podría poner en grandes apuros a su adversario si no está bien físicamente, a pesar de que en teoría Broner debería dominar por su técnica.

Las apuestas estaban en empate hace sólo unos días, pero después de tener que cancelarse el entrenamiento público y aplazarse la conferencia de prensa por las amenazas vertidas por miembros de la banda criminal Bloods a causa de la discusión vía redes sociales entre Broner y un rapero asociado a dicho grupo delictivo, los apostantes han dudado tanto sobre la concentración como sobre la preparación mental de éste, de modo que a cada momento la ventaja de Vargas, que ya es favorito, se expande.

Ni siquiera pactando el peso a su antojo y conveniencia en 65,300 kg Broner logró pasar por la báscula sin complicaciones, ya que al primer intento dio 65,400 kg. Aun así, inmediatamente volvió a subir a la báscula, esta vez desnudo, para marcar el límite exacto del catchweight. A diferencia de su rival, Vargas, que desciende desde el peso wélter, dio con facilidad 65,200 kg.

Por el mismo camino que Broner
No hace mucho tiempo que Broner y Gervonta Davis (19-0, 18 KO) se insultaban públicamente, si bien ello ha dejado paso a una relación de gran amistad a la vez que “Tank” dirige sus críticas ahora contra Floyd Mayweather. Sea como sea, muchos comparan a Davis y a Broner porque, como éste, el púgil de 23 años está desperdiciando sus habilidades con una vida poco ejemplar fuera del ring. Dejando de lado los problemas legales que casi le cuestan una década en prisión, la actitud de Davis ha sido muy deficiente, tanto que Chris Eubank Jr. llegó a afirmar que le preocupaba el futuro boxístico de éste por pasar tanto tiempo siguiendo a Mayweather en fiestas y obviando sus entrenamientos.

Aunque después de haber tenido una última actuación nada buena en su polémica victoria ante Francisco Fonseca, perdiendo además su título en la báscula, resultó evidente que está rodeado de demasiados conflictos a los que debe responder con seriedad y trabajo, Davis ha optado para encauzar su carrera por aceptar una oferta para entrenar junto a Adrien Broner, que no parece precisamente la mejor de las referencias.

En cualquier caso, Davis, su nuevo entrenador y muchos de sus seguidores piensan que no va a perderse como Broner y que en adelante dará muestras de excelente boxeo. Así, partirá como favorito ante su contrincante de este sábado, Jesús Cuellar (28-2, 21 KO), que es uno de los dos mejores boxeadores a los que se ha medido en su carrera pero que está siendo claramente infravalorado por los analistas norteamericanos, que esperan que, ante la valiente presión del argentino, Davis lo destroce con explosivos contragolpes. Cabe subrayar que este encuentro iba a tener inicialmente en juego un cinturón secundario WBA del peso superpluma, pero finalmente será por la máxima corona mundial de la Asociación Mundial de Boxeo en la categoría, todo ello mientras el hasta ahora supercampeón Alberto Machado es degradado sin justificación en un acto de vil y repulsiva corrupción.

Esta vez Davis no padeció en la báscula, manteniéndose por debajo del límite del peso superpluma (59 kg) al marcar 58,500 kg. Por su parte, Cuellar también cumplió su cometido con 58,600 kg.

Charlo en busca de Golovkin
La tercera pata del cartel, el excampeón del peso superwélter Jermall Charlo (26-0, 20 KO), contrastaba para bien con el ejemplo de Broner y Davis por la solidez y la nula presencia de polémicas extradeportivas. Con todo, recientemente se ha convertido, junto a su hermano Jermell, en un exaltado buscador de problemas, algo que se ha visto en la trifulca alrededor del ring en el primer Dirrell-Uzcátegui y en un ejemplo relacionado con la presente velada. Y es que hace unas semanas Charlo colgó un vídeo en las redes sociales, se dice que bajo los efectos del alcohol, en el que insultó y faltó al respeto gravemente a Broner y a Davis, afirmando también que no quería estar bajo ningún concepto en el mismo evento que ellos.

Situándose a sí mismo y a su hermano como víctimas de una supuesta conspiración en su contra por parte de los medios de su país, que en teoría le critican injustificadamente (algo falso, ya que incluso alaban sus fallos), Jermall Charlo protagoniza a todas horas salidas de tono que llegan en el peor momento: cuando está muy cerca de un combate ante el top 5 de todos los pesos Gennady Golovkin.

Este sábado Charlo peleará con Hugo Centeno Jr. (26-1, 14 KO), que considera que su oponente está muy desconcentrado y que piensa aprovechar esto para lograr una victoria contra pronóstico que le sitúe a la espera de disputar el mundial WBC del peso medio. Hay que mencionar que el ganador del Charlo-Centeno adquirirá un cetro interino provisional y se convertirá en aspirante obligatorio de Gennady Golovkin por el Consejo Mundial de Boxeo, por lo que hay mucho en juego y se debería esperar un completo compromiso con la victoria por parte de ambos contendientes.

En la romana Charlo marcó el límite de la división del peso medio con 72,500 kg, mientras que Centeno, 600 gramos más ligero, dio 71,900 kg.