Daniel Pi
@BastionBoxeo

Aunque se anunció que el combate entre el excampeón mundial unificado del peso pesado Tyson Fury (en la imagen junto a Arum) y el sueco Otto Wallin había tenido 8.249 asistentes, lo cierto es que esa cifra, fruto de un cálculo optimista, ha terminado siendo errónea una vez que se ha desglosado la venta de entradas. Y es que la Comisión Atlética del Estado de Nevada (NSAC en sus siglas en inglés) ha confirmado que el combate sólo vendió 3.577 entradas del enorme T-Mobile Arena, con capacidad para 18.000 asistentes en los eventos boxísticos (se puede llegar hasta 20.000 para otros deportes).

Para evitar que las gradas pareciesen vacías, se regalaron cerca de 4.000 entradas, en concreto 3.898, de modo que la cifra final de asistentes fue realmente de 7.475 pero con más de la mitad no pagando por su acceso. De hecho, aunque la recaudación en taquilla del evento fue algo mayor que en el combate contra Tomas Schwarz, ya que con Wallin se rozó el millón de dólares con 999.722 (914.000 €), lo cierto es que la pelea ante el alemán vendió más entradas.

Estos números muy negativos para los intereses de Top Rank han vuelto ha poner en duda la estrategia que Bob Arum está siguiendo con el recorrido en Estados Unidos de Tyson Fury, plan que ya fue duramente cuestionado tras las dificultades inesperadas que el británico padeció ante Wallin. Es más, lo cierto es que cada vez hay una capa más extensa de aficionados y de analistas que señalan que Arum, por lo general, está desperdiciando las ingentes cantidades de dinero que le reportó su acuerdo con ESPN.

Y es que aprovechándose de que la cadena le paga cifras desorbitadas por su intención de competir en el boxeo con los otros grandes conglomerados audiovisuales, dándole además un calendario lleno de huecos para configurar eventos retransmitidos, el veterano promotor está organizando muchas veladas pero de un nivel medio limitado si se comparan con las de Matchroom y PBC y con combates estelares poco atractivos para el público casual, peleando habitualmente las estrellas de la compañía contra oposición muy por debajo de su nivel. Así, se ha filtrado que directivos de ESPN están descontentos con la gestión de Arum en el boxeo, apuntando a que las MMA a través de UFC le dan a la cadena mucho mejores números tanto en abierto como en suscripciones a ESPN+.