José Manuel Moreno
@josemorenoco

Vamos con algunas cuestiones colaterales del primer combate del año y no analizados en la primera crónica del Pacquiao-Bradley II.
1. Los estadounidenses siempre boxean fuera de casa, aunque los combates sean en Las Vegas o Nueva York. Si el rival es mexicano, el MGM parece Jalisco, si el rival es Pacquiao, Manila, y si es puertorriqueño, San Juan. Han llegado hasta pitar el himno americano (recordar el Hatton-Mayweather).

2. ¿A todos esos famosos, cantantes, actores, «celebrities» en definitiva, les gusta el boxeo o solo que les enfoquen bien en HBO, la televisión de las series por excelencia?

3. Los primeros seis asaltos, igualados, pero de ligero dominio del boxeador de 30 años. Los seis últimos, completamente a favor del que tiene 35 años. ¿Cómo de mala fue la preparación de Bradley? ¿O toda la culpa la tuvo ese problema en el abductor que según él se lesionó en el primer asalto?

4. Ese aire provocador citando a su rival resguardado en las cuerdas le pega a Bradley como a un santo dos pistolas…

5. Kenny Bayless ya tiene canas, un detalle importantísimo que ha pasado desapercibido.

6. Pacquiao reza antes y después de los combates. Sus rivales, durante el desarrollo de la pelea. Más les vale.

7. Si Mayweather sigue rechazando una pelea con el filipino a pesar del dinero que hay por medio y de que lo reclama toda la afición mundial, no es que demuestre falta de respeto, sino un exceso de respeto a Manny.

8. A Bradley se le veía contento después de la pelea. Tenía motivos: en la del sábado estuvo más cerca de la victoria que en la anterior.

9. Bob Arum tenía una sonrisa de oreja a oreja tras la pelea. Con Don King apartado del mundanal ruido y con De la Hoya en otras cosas, es el p. amo.

y 10. Bradley es el mejor peso wélter del mundo, aparte Mayweather y Pacquiao. De nº 3 libra por libra, ha pasado en dos días a nº 3 de su peso. No está mal.