Daniel Santana
@OscarSantana10

Ayer se cumplió medio siglo desde que el hispanocubano José Legrá Utría (Baracoa, Cuba, 19 de abril de 1943) se proclamara campeón mundial del peso pluma, 1968.

Nada menos 33 años habían pasado desde que Baltasar Belenguer «Sangchili» (Valencia), nuestro primer campeón, se convirtiera en campeón del mundo en el peso gallo al vencer por puntos al panameño Al Brown «La araña negra», 1935.

El rival a batir era el británico Howard Winstone. Excampeón británico y de Europa, perdió el título al no defenderlo dentro del plazo reglamentario y lo ganó Legrá en 1967, venciendo rotundamente por KOT en 3 asaltos al francés Yves Desmarets. En ese momento Howard tenía 29 años de edad, cuatro más que el «Puma de Baracoa». Desde joven sentía pasión por el boxeo, inculcada por su padre; ni siquiera un accidente laboral en el cual perdió las falanges superiores de 3 dedos de la mano derecha le hicieron dar un paso atrás en su sueño de conquistar una corona mundial.

Winstone antes de ser campeón disputó el título en tres ocasiones, todas ellas contra el mexicano Vicente Saldívar, la victoria le fue esquiva, los dos primeros combates los perdió por puntos y el último por KOT en el duodécimo asalto.

Pero por fin al británico le sonrió la suerte. Al finalizar el último combate, Saldívar, micrófono en mano, anunciaba que se retiraba del boxeo; automáticamente Winstone y el japonés Mitsunori Seki fueron nombrados aspirantes a ocupar el puesto del mexicano. El combate se celebró cuatro meses después, en enero de 1968; Winstone no desperdició su oportunidad y se coronó campeón mundial por inferioridad en el noveno asalto.

Legrá y Winstone ya se conocían, tres años atrás se habían enfrentado en el Reino Unido a la distancia de 10 asaltos; perdió Legrá, la primera derrota en más de 80 combates celebrados desde que desembarcó en España.

En los últimos días de preparación, Legrá tenia de sparring a su amigo el canario Juan Albornoz «Sombrita» y Howard la inestimable ayuda de legendario Sandy Saddler, excampeón pluma por partida doble y superpluma, una de las mayores figuras del pugilismo de los años 40 y 50.

La fecha escogida fue el 24 de julio de 1968, el lugar; Porthcawl una pequeña ciudad del país de Gales.
Asistieron 11.000 espectadores al combate en una población de 12.000 habitantes. La bolsa de 2.000.000 de pesetas se embolsó el campeón y 1.300.000 el aspirante. El combate fue trasmitido en directo por televisión y por Radio Nacional de España, el enviado especial en esa ocasión fue Matías Prats.
Llegó el día. Sonó el gong, Pepe estaba pletórico, decidido, en el primer asalto derribó al campeón en dos ocasiones, durante los siguientes asaltos Winstone fue castigado severamente, tenía un ojo cerrado por completo, estaba en inferioridad, así lo vio el árbitro y juez único el inglés Harry Giggs que detuvo las acciones en el quinto asalto. Legrá campeón.
Los españoles presentes saltaron al ring y pasearon en hombros al nuevo campeón, mientras Matías Prats y él entonaban a pleno pulmón el «La, La La» de Massiel.
Eufórico le respondía a la prensa: «Ya lo sabía. Tenía que caer Winstone. Ahora se convencerán todos de que lo que decía era verdad, sobre todo aquellos que me han llamado fanfarrón alguna vez, que rectifiquen, porque lo que ocurre es que yo no tengo ninguna culpa de ser el mejor boxeador del mundo».