Frazer Clarke, cabeza de cartel en la vuelta de Boxxer

La promotora británica BOXXER ha cerrado unos meses de etapa turbulenta para regresar con fuerza al primer plano; después de que su contrato con Sky Sports concluyera sin renovación y unos meses de impasse, los de Ben Shalom han conseguido firmar un nuevo acuerdo con BBC Sport que devolverá el boxeo profesional a la televisión británica en abierto en sábados noche, con emisión también en BBC iPlayer (plataforma similar a RTVE Play, para que nos entiendan los lectores). Ese paso marca para BOXXER no solo el fin de un paréntesis de incertidumbre, sino un nuevo desafío estratégico: mantener e incluso ampliar su visibilidad sin depender del modelo exclusivo de pago. Durante esos meses sin contrato firme en la que probó la dureza del mercado actual, la promotora debió replantear su propuesta, adaptarse al nuevo panorama mediático y demostrar que su proyecto sigue vivo. Por el camino, sin embargo, perdió alguno de sus mayores activos deportivos como Ben Whittaker.

Boxxer arranca con autoridad esta etapa, a pesar de más retrasos de lo deseado: sus dos primeros shows con la BBC vendrán con cabezas de cartel tan sólidos como el combate por el título británico de peso pesado entre Frazer Clarke (9-1-1, 7 KO) y Jeamie Tshikeva (8-2, 5 KO) y el duelo por el mismo cinto, además del europeo, en el límite supermedio entre Callum Simpson (18-0, 13 KO) y Troy Williamson (21-4-1, 15 KO). Los eventos  que encabecen dichos pleitos serán, respectivamente, en Derby el 29 de noviembre y en Leeds el 20 de diciembre.

El objetivo de la aún joven empresa está ahí: mantener un catálogo competitivo de peleadores, asegurar la transición a un viejo/nuevo modelo de emisión gratuita (lo cual amplía el alcance y la atracción a patrocinadores) y recuperar terreno para no quedarse rezagada frente a otras promotoras como Matchroom y Queensberry, que realizan veladas de manera regular. El golpe mediático que supone emitir en la BBC abre oportunidades de llegar a nuevo público y a otras franjas de espectadores, como la de los seguidores más veteranos sin acceso a plataformas de pago, recuperando quizá la afición en muchos hogares de las islas.