Reséndiz-Plant

El boxeo en el peso supermedio ha amanecido en 2026 con un nuevo campeón mundial: Armando «Toro» Reséndiz, que ha sido oficialmente elevado de campeón interino a campeón absoluto de la Asociación Mundial de Boxeo (WBA) tras la retirada de Terence Crawford. La decisión del organismo supone un cambio repentino en la dinámica de la división y pone el foco sobre un peleador que hasta ahora había sido visto más como un aspirante en ascenso que como una figura dominante. Crawford, considerado uno de los mejores boxeadores de su generación, había coronado su carrera con un récord inmaculado de 42 victorias y ninguna derrota (31 KO), logrando títulos mundiales en cinco categorías distintas y cerrando su trayectoria como campeón indiscutido del peso supermedio tras derrotar a Saúl «Canelo» Álvarez. A mediados de diciembre anunció su retirada del boxeo, explicando que no regresaría pese a las especulaciones sobre posibles grandes peleas en 2026, lo que dejó vacante el cinturón de la WBA en las 168 libras, junto obviamente al de los otros organismos.

El mexicano Reséndiz (16-2, 11 KO), de 26 años, no llega a la cima por una victoria que reuniera todas las grandes expectativas de la división, pero sí por una carrera en la que ha sabido posicionarse en el momento oportuno y aprovechar una única gran victoria: en mayo de 2025 derrotó por decisión dividida a Caleb Plant, uno de los nombres relevantes de la categoría, para coronarse campeón interino de la WBA. Esa victoria (sólida y convincente, aunque no espectacular) le situó en el radar de los grandes nombres y le permitió estar en primera línea cuando se produjo la salida de Crawford.

La elevación automática de Reséndiz ha levantado algunas sospechas, ya que muchos observadores esperaban que la WBA organizara una eliminatoria o un combate entre los mejores clasificados para determinar un nuevo monarca de manera directa en el ring. En lugar de ello, la organización ha optado por promover al actual monarca interino, un procedimiento que cumple con las normas internas, pero que deja dudas sobre si realmente se antepone la competitividad deportiva al interés de mantener estabilidad administrativa en la división. Además, se cuestiona la valía deportiva de un púgil cuya carrera presenta dos derrotas y para el que PBC pensaba ser un ascensor de cara a la vuelta de Plant, considerándosele falto de nivel para lo que debiera ser un prestigioso estatus como campeón mundial.

Con el título absoluto en su poder, Reséndiz ya tiene un rival designado por la WBA para su primera defensa: el uzbeko Bektemir Melikuziev (16-1, 10 KO), un boxeador con carrera sólida que recientemente obtuvo un buen triunfo ante otro contendiente como Darius Fulghum. Ese choque, si se confirma oficialmente, tendría valor en términos de competitividad y podría despejar dudas sobre la legitimidad del reinado de Reséndiz, aunque parece que en la categoría del supermedio hay bastantes boxeadores mejores que ellos.