Daniel Pi
@BastionBoxeo

En la noche del jueves, en el Sportivnyy Kompleks “Kolizey” de la capital chechena de Grozny (Rusia), el hispano-venezolano, excampeón de la Unión Europea del peso supermedio, Ronny Landaeta (16-2, 10 KO) fue vencido a los puntos en decisión mayoritaria por el fortísimo prospecto de 23 años Aslambek Idigov (16-0, 7 KO), boxeador nacido en la mencionada ciudad pero que reside en Estados Unidos y que entrena en el Kronk Gym de Detroit de la mano de Javan “Sugar Hill” Steward, sobrino del mítico Emanuel Steward. Las cartulinas reflejaron 118-112, 115-113, 114-114.

La pelea fue presenciada desde una mesa situada en un entoldado en el ringside por el que fuera campeón indiscutido del peso superligero Kostya Tszyu, acompañado por el presidente de Chechenia, Ramzan Kadyrov, que además de su cargo político es fundador de un gimnasio de artes marciales, practica diversos deportes de lucha y está involucrado en la organización de este y otros eventos tanto de boxeo como de otras disciplinas de combate, como las artes marciales mixtas y el kickboxing.

En el inicio ambos púgiles ya llegaron con manos de poder, conectando el local una buena derecha y Landaeta un fuerte gancho zurdo, produciéndose también varios cruces de golpes breves pero de apreciable intensidad. La posesión de la iniciativa osciló, puesto que ambos intentaban atacar con contundencia, si bien en el segundo asalto Landaeta tuvo repetido éxito con arremetidas con sus curvos ante el púgil ruso, que no fue lo suficientemente efectivo o constante con su jab.

A pesar de estar muy musculado y ser muy fuerte, “Hulk” Idigov terminó por caminar el ring durante la mayor parte del choque, aunque Landaeta eludió bien el directo zurdo de su oponente y lo tuvo ocupado en tareas defensivas con su mano adelantada y con ganchos y uppercuts diestros. No obstante, el ruso evidenció mucho peligro al contragolpe y con los ataques con su potente mano derecha y su gancho zurdo, puños que llegaron con claridad en el tercer y cuarto asalto.

Con la pugna manteniéndose igualada entre los agarres del presionado invicto, Idigov estremeció a Landaeta con una fuerte derecha recta en el quinto asalto, siendo sacudida la cabeza del visitante en el sexto round por un gancho zurdo que le sacó el protector bucal y le provocó una seria hemorragia nasal. Pese a ello, Landaeta dio muestras una vez más de su enorme coraje y siguió avanzando y buscando sus ganchos con determinación y no poco acierto.

Más calmado y eficaz, Idigov martilleó el rostro de su rival con rectos de ambas manos a la contra peleando sin iniciativa en el séptimo, cosa que no detuvo a Landaeta en sus intentos de hostigar pero que decantó de forma más clara las acciones. Aun así, en el octavo episodio el extitular UE impactó un nítido croché diestro y continuó trabajando pese a que los repetidos agarres de Idigov, que no quería intercambiar golpes en corta, y las oportunas combinaciones de golpes de poder de éste evitaron una ruptura en contra de los intereses locales.

En cualquier caso, en el octavo, noveno y décimo asalto se continuó fraguando la muy meritoria actuación de Landaeta que, con una gran preparación física, mantuvo su frecuencia de golpes y con su jab, sus ganchos y sus crochés superó claramente en esos minutos el boxeo de su contrincante, que ahora entró más en clinch por la necesidad de consumir segundos hasta el descanso y por superar ligeros apuros.

Finalmente, en el penúltimo y en el postrero round, el ruso fue de nuevo más eficaz con su jab y sus contras, efectuando eventuales ofensivas con golpes de poder que llegaron a poner en dificultades a Landaeta, que tuvo que dedicar los últimos instantes de la pugna a moverse cerca de las cuerdas intentando resistir los hooks de su adversario, consciente de que su rival estaba afectado pero que tampoco tenía las energías para sentenciar.

El triunfo le dio a Idigov dos títulos intermedios, uno WBO y otro IBF, que le alzaran en las clasificaciones del peso supermedio de ambos organismos hasta el top 10, estando claro que con su 1,73 m y los problemas de desgaste y de boxeo sin espacios mostrados padecerá inevitables apuros en próximas peleas, aunque su torso, digno de un peso crucero, y su fuerza, acompañada de una sólida técnica, le harán un adversario complejo para cualquier púgil.

Respecto a Landaeta, la disputa de dos títulos intermedios continentales le hará no elegible para pugnar en un campeonato de Europa en los próximos meses, si bien le queda el consuelo, además de una bolsa que quizás sea satisfactoria (Rusia tiene fama de dar buenas cifras a los visitantes), de haber dejado una gran imagen ante un boxeador invicto y muy bien valorado, pudiéndose ganar así próximas oportunidades ante púgiles de relieve.