
El norirlandés Lewis Crocker se coronó como campeón mundial IBF del peso wélter el pasado 13 de septiembre al derrotar a Paddy Donovan en el estadio Windsor Park de Belfast. En el primer enfrentamiento entre ambos, en marzo de 2025, Donovan dominó a Crocker durante gran parte de la pelea. Sin embargo, un golpe ilegal después de la campana en el octavo asalto derribó a Crocker, lo que deparó la descalificación de Donovan. En la revancha, Crocker sorprendió al ajustar su estrategia, y se llevó la victoria por decisión dividida. Tras este triunfo, Crocker es un nombre jugoso en el peso wélter, pues posee un cinturón, pero su nivel está, sobre el papel, alejado del de las grandes figuras del boxeo al otro lado del Atlántico. Entre las opciones que contempla Crocker para su próxima pelea se encuentra un enfrentamiento con Conor Benn, en un combate que promovería Matchroom Boxing.
La posibilidad más interesante para Lewis Crocker es una pelea contra Manny Pacquiao, quien a sus 46 años sigue buscando añadir cinturones a su palmarés. Pacquiao ha mantenido conversaciones para cerrar una pelea con «Rolly» Romero, pero la WBA prioriza que exponga la corona ante Shakhram Giyasov. Esta decisión acelera la posibilidad para que Pacquiao busque otras oportunidades.
Tras su empate en julio contra el campeón WBC del peso wélter Mario Barrios, el filipino quiere volver a disputar un título. El mánager de Crocker confirmó que ya está en conversaciones con el equipo de Pacquiao de cara a una pelea que podría darse a inicios de 2026. Matchroom se reunió con Crocker, al que le planteó la posibilidad de volver a boxear en Belfast, antes de que la IBF tenga un aspirante oficial, que saldrá de la eliminatoria entre Paddy Donovan y Liam Paro.
Como en cualquier deporte, hay épocas con grandes estrellas y otros tiempos con discretos campeones que pueden ser asequibles para tipos tan curtidos como Pacquiao, a pesar de que su momento culminante, su prime, pasó hace ya tiempo.




