El boxeador que más dinero ha ganado en la historia, Floyd Mayweather, se encuentra en una encrucijada en la que podría ver como desaparecen sus fuentes de ingresos, que entre otras cosas, servirían para pagar sus deudas. No es el primer deportista al que le ocurre una situación similar, pues el Servicio de Impuestos Internos (IRS), el equivalente a la Hacienda de Estados Unidos, considera que su deuda tributaria es «seriamente morosa», lo que pone en riesgo inminente la vigencia de su pasaporte. Mayweather adeuda más de seis millones de euros en concepto de gravámenes y embargos fiscales. El IRS avisó a Mayweather de que podría perder el pasaporte apenas un mes antes de que el boxeador anunciara un combate de exhibición en Grecia contra el kickboxer local Mike «Iron» Zambidis.

Bajo la normativa federal vigente, el gobierno tiene la potestad de revocar o denegar el pasaporte a ciudadanos con deudas fiscales que superen el umbral de morosidad establecido, lo que obligaría al púgil a resolver su situación financiera antes de poder cumplir con sus compromisos internacionales.

Este revés administrativo surge en medio de las enrevesadas negociaciones para la revancha contra Manny Pacquiao, programada para el 19 de septiembre en Las Vegas. Sin embargo, el evento está en suspenso en estos momentos. Tanto Netflix como el equipo de Pacquiao exigieron que se tratase de un combate oficial, que computase para el récord de ambos. Sin embargo, Mayweather no está por la labor, y el filipino no quiere realizar una exhibición con el que fuese su rival hace once años.

Los problemas en relación al combate van a más, y aunque inicialmente se anunció que tendría lugar en The Sphere, los organizadores consideran trasladar el evento a otros recintos con más solera pugilística, como el MGM Grand o el T-Mobile Arena, entre otros motivos, para abaratar costes.

El calendario de Mayweather tiene otra interrogante: la exhibición contra el excampeón de peso pesado Mike Tyson. Aunque el evento fue anunciado en septiembre pasado, sigue sin tener ni fecha ni lugar. La promotora encargada, CSI Sports, recibió una extensión de contrato hasta el 30 de mayo para concretar la cita. Si bien el equipo de Tyson ha barajado la República Democrática del Congo como sede, cualquier intención de realizar el evento en el extranjero choca directamente con la restricción de viaje que enfrenta Mayweather debido a su situación tributaria.