
Anoche, en el Jeddah Superdome de Yedá (Arabia Saudí), se disputó una cartelera organizada por Riyadh Season, Matchroom Boxing y la revista The Ring, que contó con la primera defensa del británico Hamzah Sheeraz (24-0-1, 19 KO), que ya había logrado su primer mundial, el WBO supermedio, ante un adversario sonrojante como el germano Alem Begic. Ahora tenía enfrente a otro discretísimo alemán, Simon Zachenhuber (29-2, 18 KO), y desaprovechó la oportunidad de conseguir un rotundo triunfo que le hubiera fortalecido como púgil de élite. Pero el combate fue horrible. Sheeraz sacando golpes escasos y aislados ante un alemán, que bastante tenía con sobrevivir echado atrás. Asaltos similares escasos de emoción, con un décimo round que podría optar a peor asalto del año. Mientras tanto, Zachenhuber se fue animando ante el escaso peligro y trabajó para llevarse varios asaltos, eso sí, ninguno de acción vibrante. Los silbidos del público acompañaron al combate desde el tercer asalto, cuando el respetable comprobó que aquello no iba a cambiar y seguiría la contienda con aburrimiento mayúsculo.
Sheeraz se hubo de conformar con una victoria por decisión mayoritaria, con puntuaciones a su favor de 116-112, la más acertada, 115-113, y una extraña de 114-114. Normalmente, a finales de año se premia al mejor combate del año, pero si en esta ocasión hay premio a la peor pelea del año, apunten este nombre: Hamzah Sheeraz vs. Simon Zachenhuber. Ahora el inglés podría dar una oportunidad al número 2 de la WBO, el danés Jacob Bank 20-0, 11 KO), que venció en la misma velada con claridad y mucho mejor boxeo al inglés Pawel August (18-1, 7 KO). Venció con tres puntuaciones de 80-72, ganando todos los asaltos.






