Wardley-Dubois

@ringsider2020
Fotos: Queensberry Promotions

La promotora Queensberry Promotions de Frank Warren ha organizado esta pasada tarde-noche una velada irregular, pero capitaneada por una de las peleas del año en el Reino Unido, el título mundial del peso pesado WBO, que suponía un derbi entre británicos. Se ha celebrado en el Co-op Live Arena de Manchester, donde más de 18.000 personas llenaron el recinto. Fabio Wardley (20-1-1, 19 KO) realizaba la primera defensa de un título que había ganado en los despachos, como señalábamos en la previa, ante Daniel Dubois (23-3, 22 KO), un auténtico duelo de pegadores inmisericordes con una igualdad que siempre otorga mucho picante a eventos así. Y el ring demostró que se cumplía la premisa cuando, prácticamente con el primer golpe, Wardley desenfundó primero y derribaba al aspirante con solo diez segundos de combate consumidos. Dubois se recuperó del golpe en el cráneo y, tras un prometedor segundo round, volvía a besar la lona en el tercero, tras una combinación que tampoco fue excesivamente lesiva.

A partir de ahí, monólogo de Dubois, mucho mejor boxeador que su rival técnicamente, poniendo el jab en el rostro de Wardley para combinar en ocasiones con la mano derecha. De este modo, el rostro del campeón ya sufría hacia la mitad de los doce asaltos reglamentarios, con mucho castigo en el sexto que ya indicaba un próximo fin. Sin embargo, su poder de noquear con una sola mano hacía albergar esperanzas a su esquina a pesar de la decadencia física del púgil, que prácticamente estuvo flotando sobre el cuadrilátero desde el octavo parcial. Dos intervenciones del doctor, que no consideró adecuado parar el pleito, la permisividad digna de carnicero de Howard Foster, la irresponsabilidad de su esquina y la poca inteligencia de Dubois, que cuando tenía al campeón a su merced optaba por abrazarse en vez de finalizarlo; esos factores provocaron que el duelo se extendiera innecesariamente hasta el undécimo asalto, donde el árbitro decidió parar las hostilidades, menos mal, ante un Wardley muy dañado. ¿Qué necesidad había de retrasar el mismo final y que el deportista coja un daño tan grande?

Excelente triunfo del fortísimo Dubois, que ahora sí es campeón del mundo de pleno derecho sobre el ring. Esperamos y deseamos que el bravísimo Wardley no sufra lesiones de consideración a nivel cerebral (el ojo cerrado y la nariz reventada se pueden asumir como desperfectos de un ámbito menos peligroso). Al finalizar el combate, Frank Warren anunció que estaba firmada la revancha, pero lo que no sabemos es cuánto tiempo necesitará Wardley para recuperarse totalmente del castigo recibido.