@ringsider2020

El boxeo mundial vivirá este sábado una de las grandes citas del año con el enfrentamiento entre Gilberto «Zurdo» Ramírez y David Benavídez, que se medirán en el T-Mobile Arena de Las Vegas con dos títulos mundiales del peso crucero en juego, dentro de una promoción conjunta PBC-Golden Boy. El combate, enmarcado en el tradicional fin de semana mexicano del Cinco de Mayo, supone un choque de enorme nivel entre dos de los mejores boxeadores del panorama actual en esos pesos, en un duelo que enfrenta al campeón más consolidado de la división con uno de los nombres más dominantes que sube desde categorías inferiores.

Ramírez (48-1, 30 KO), también con gloria pasada mundialista en el límite supermedio, llega como campeón unificado WBA y WBO del peso crucero, plenamente asentado en una categoría en la que ha sabido reinventarse tras su etapa en el semipesado. Zurdo, largo y con un volumen de golpeo constante, el mexicano ha construido una carrera sólida, con una única derrota ante Dmitry Bivol y una trayectoria que le ha llevado a ganarse el respeto de todos los aficionados. Su mayor desventaja puede ser la falta de ritmo competitivo, pues solo subió una vez al ring en 2025, imponiéndose a Yuniel Dorticós para defender sus coronas por decisión unánime.

Enfrente estará Benavídez (31-0, 25 KO), invicto y uno de los boxeadores más temidos de los últimos años en el peso supermedio y semipesado. El estadounidense afronta aquí un nuevo salto, buscando convertirse en campeón en otra categoría (actualmente lo es del WBC en semipesado) y consolidar definitivamente su estatus como uno de los nombres referencia del boxeo mundial. Su momento es especialmente destacado, olvidada la espina de haber sido evitado por Canelo y sus protectores del WBC. En sus últimas apariciones ha superado a rivales de máximo nivel como David Morrell, Oleksandr Gvozdyk o Anthony Yarde (su última pugna, en septiembre de 2025), mostrando una evolución constante y una capacidad ofensiva difícil de contener. La única incógnita es cómo logra adaptarse a un salto tan significativo como las 25 libras, más de once kilos, hasta el límite crucero.

Desde el punto de vista táctico, el combate es uno de los más interesantes del año. Ramírez aporta tamaño natural para la categoría, mayor experiencia en el peso y un estilo basado en el volumen, la presión constante y el desgaste progresivo. No es un noqueador puro, pero sí un boxeador que acumula castigo y domina a través del ritmo. Benavídez, por su parte, representa intensidad, precisión y agresividad. Su boxeo combina presión alta con manos rápidas y muy bien encadenadas, especialmente en combinaciones, siendo uno de los mejores finalizadores cuando huele debilidad. La gran incógnita, como señalábamos, está en el peso. Benavídez sube al crucero, y, aunque su calidad está fuera de duda, queda por ver cómo responde ante un rival naturalmente más grande y acostumbrado a ese escenario físico; es decir, aunque ambos proceden del supermedio (y fueron campeones mundiales, Ramírez WBO y Benavídez WBC, simultáneamente), el Zurdo ha ido realizando la transición corporal y el añadido de masa antes que el sureño.

Por ello, en cuanto a pronóstico, el duelo se presenta equilibrado, aunque nos vamos a mojars. Ramírez tiene a su favor el tamaño, la experiencia en el peso y la condición de campeón. Benavídez, por su parte, llega en mejor momento competitivo y con una inercia de victorias ante rivales de mayor nivel reciente. La velocidad de manos y, sobre todo, de piernas, además del hecho del rodaje en los últimos tiempos, creemos que podría ser lo que otorgue el triunfo al Monstruo estadounidense (por la mañana ya habrá peleado el nipón).

La victoria de Benavídez se paga a 1,22 € por euro apostado, mientras que la de Ramírez a 4,20 €. Además, se puede apostar a múltiples resultados del combate y a otras peleas de la gala.
Aquí tenéis las posibilidades de apostar en SPORTIUM. ¡Suerte!

La velada se celebrará este sábado 2 de mayo en Las Vegas y podrá seguirse en España en la madrugada ya del domingo a través de DAZN en formato PPV (el gravoso copago son 22 euros, además de la suscripción mensual). El evento principal está previsto para alrededor de las 05:30-06:00, hora peninsular española. También la plataforma Fight Sports, que sería una alternativa mucho más económica, anuncia la gala para España, pero tenemos dudas sobre su emisión dada la posible exclusividad de DAZN