@ringsider2020
Fotos: Sean Michael Ham/Premier Boxing Champions

La pasada madrugada en Las Vegas (Estados Unidos) ha tenido lugar la primera cartelera de Premier Boxing Champions en este año 2026, una función mucho más floja a nivel de grandes nombres de lo que nos tenía acostumbrados la compañía de Al Haymon, aunque capitaneada por un título mundial.

Dicho cinturón era el WBC superwélter, presa por la que el campeón Sebastián Fundora (24-1-1, 16 KO) dio un auténtico repaso a Keith Thurman (31-2, 23 KO), que acusó la inactividad tan prolongada a la que le ha condenado PBC en los últimos años. Fuera de distancia, en un peso superior al que debería y confiando todas sus opciones a una mano milagrosa, Thurman no fue rival para un Fundora que sigue convirtiéndose en una estrella del boxeo. Poco queda ya de aquel pintoresco púgil, espigado, longilíneo, al que muchos espectadores veían boxear por mera curiosidad, casi como un freak de los de Tod Browning. Ahora, el de ascendencia cubana y californiana es un púgil respetado, campeón consolidado y espectacular en sus acciones. Sin embargo, da un poco de lástima ver la sombra del gran campeón que fue Keith Thurman desarbolado, sin opciones como esta noche. Fundora, además, tiene una gran esquina con su padre Freddy, que le aconsejó cautela en los primeros rounds, consciente de que una mano en frío era la baza de su oponente.

Cuando se fue soltando y dañando a su contrincante, el campeón de Coachella mutó en la apisonadora que conocemos en tiempos recientes. Tal vez no le había hecho falta ese conservadurismo inicial, pues es muy superior al actual Thurman. Fundora sacó la batidora (disculpen la cacofonía) y aplastó al excampeón wélter, que ya estuvo a punto de no poder salir, con el rostro muy deteriorado, al sexto round. Y fue en dicho parcial cuando el antiguo rey claudicó, gracias a la compasión del árbitro Thomas Taylor, ante el ciclón californiano, cuya hermana Gabriela, también una de las más brillantes del pugilismo femenino, celebraba animosa otra gesta familiar. Ojalá veamos, tras la renovación de su faja WBC, a Sebastián en grandes pleitos que le lleven al límite en una división que atraviesa un excelente estado de salud. Con el Zayas-Ennis a punto de, según parece, anunciarse, hay otros rivales como el propio campeón interino, Vergil Ortiz Jr., o Israil Madrimov que podrían propiciar un gran reto para el espectacular Fundora.

“Hemos trabajado muy duro para esta pelea”, dijo Fundora. “Le dije que siempre lo he admirado. Sin duda, es un futuro miembro del Salón de la Fama. Me quito el sombrero ante él. Por eso tuve que entrenar tan duro, para demostrarle al mundo que soy el mejor en las 154 libras. He participado en peleas de alto nivel que me han permitido madurar y crecer. He seguido esforzándome por alcanzar la grandeza y ahora estoy aquí”.

“Fue muy divertido”, dijo Thurman. “Sebastian definitivamente llegó en excelente forma. Lanza muchos golpes. El uppercut que me alcanzó y me cortó fue un golpe inesperado que nunca antes me habían dado. Este hombre lo da todo. Es un campeón formidable, y puedo levantar la cabeza bien alto sabiendo que fui derrotado por un gran joven boxeador”.

Como previas al gran combate de la noche, destacaron dos choques. Yoenis Téllez (12-1, 8 KO) tuvo un accidentado duelo contra Brian Mendoza (23-4, 17 KO) en el límite superwélter, con cabezazos y cortes, imponiéndose el primero por decisión unánime, doble 97-93 y 98-92. Por su parte, Yoenli Hernández (10-0, 9 KO) acabó con la resistencia de Terrell Gausha (24-5-1, 12 KO), en cuatro asaltos, con una parada arbitral quizá prematura, dentro del peso medio.

Para mantenerse informado sobre los actuales campeones europeos y mundiales con sus próximos compromisos, recomendamos consultar la Agenda Espabox y el Cuadro de Campeones, donde se encuentra toda la información relativa a la actividad de los campeones.