
@ringsider2020
Cuando parece que es imposible que el boxeo confunda más todavía a sus aficionados, este deporte y sus actores se logran superar. Es lo que ha ocurrido, por ejemplo desde hace un par de años con esas veladas IBA, que suponen una especie de híbrido entre lo amateur y lo profesional. Ahora, damos un paso más tras haber sido repartido, esta pasada madrugada, el primer cinturón de Zuffa Boxing, la promotora creada por Dana White y Turki Alalshikh. A cuatro títulos mundiales (aparte de otros menores como la IBO) por categoría y los múltiples añadidos de los organismos, llamados regular, franquicia, Gold, aparte de interinos o en receso y el llamado lineal de la revista The Ring (ahora controlada por el saudí), ahora tenemos otro elemento para desconcertar a esos meritorios aficionados que aún no han tirado la toalla.
A este cinturón Zuffa Boxing le ha acompañado una maquiavélica jugarreta del destino, pues Jai Opetaia posee igualmente el The Ring e IBF del peso crucero. Durante estos meses, los de Dana White se han encargado de reivindicar su camino aparte de los organismos tradicionales, lo que dejaba a Opetaia en una posición difícil a la hora de unificar, algo que no había logrado con Eddie Hearn como promotor. Casi lo de menos, dada la trascendencia que puede tener todo esto para el futuro del boxeo y su organización, ha sido la pelea de Opetaia (30-0, 23 KO) contra Brandon Glanton (21-4, 18 KO), una contienda desnivelada y sin historia, con doce rounds de golpiza constante, que en ocasiones parecía terminar de manera inminente. La resistencia y encaje de Glanton permitió llegar al final, haciéndose el espectáculo largo para el espectador, exceptuando los momentos que animaba el protagonista réferi, que quitó dos puntos al estadounidense (por agarres y por golpes bajos) y uno al australiano (también por abusar del clinch). El triple 119-106 refleja esa clarísima superioridad de un gran púgil que ha perdido instinto finalizador por medirse a rivales tan inferiores como los que ha tenido en su etapa como campeón, a excepción de Mairis Briedis.
Que finalmente, como hemos relatado en ESPABOX, el cetro de la IBF no estuviera en juego y se anunciara la expropiación del mismo por parte del estamento norteamericano solo complica más las cosas para Opetaia, ya de 30 años. Siempre es verdad que, al paraguas de Turki, no estás cerrado a los eventos Zuffa, sino que las carteleras Riyadh Season (cada vez menos) y The Ring pueden ser la mejor vía de escape posible por la vía «tradicional»; también es cierto que se informa de una bolsa ayer para el campeón de millón y medio de dólares (1.300.000 euros) y las penas, con pan, son menos. Pero la gloria deportiva era uno de los objetivos de Opetaia, que siempre quiso unificar títulos…y ahora se encuentra sin ninguno; bueno, con el de Zuffa Boxing, imposible de juntar con otros, y el de la otrora prestigiosa revista de boxeo, centenaria, que actualmente ejerce más como portavocía del emisario saudí, con periodistas sumisos como Mike Coppinger a la cabeza. En todo caso, será interesante ver la evolución de esta historia de vetos deportivos cruzados que puede redefinir el tablero del boxeo de élite.
Para mantenerse informado sobre los actuales campeones europeos y mundiales con sus próximos compromisos, recomendamos consultar la Agenda Espabox y el Cuadro de Campeones, donde se encuentra toda la información relativa a la actividad de los campeones.





