
Fernando Sanz
@fernandosanz.alba
El púgil estadounidense de origen mexicano Emiliano «El General» Vargas (17-0, 14 KO) ha logrado un avance significativo en su carrera al vencer por abandono en el décimo asalto al argentino Agustín Quintana (22-3-1, 13 KO) en el Desert Diamond Arena de Glendale, Arizona, durante el evento principal del campeonato mundial de unificación superpluma entre Emanuel Navarrete y Eduardo Núñez. El boxeador, hijo del excampeón mundial Fernando ‘Feroz’ Vargas, mantiene su condición de invicto, mientras que Quintana ahora registra su tercera derrota y la primera desde 2022.
Más allá de los títulos secundarios obtenidos, el Latino superligero de la WBO y el de la NABF Junior, lo verdaderamente significativo fue la manera en que Vargas abordó el desafío más importante de su trayectoria profesional. En sus dos combates anteriores, había logrado finalizar antes del límite; no obstante, frente a Quintana se encontró con una resistencia extraordinaria y momentos de intercambio complejos que evidenciaron ciertas vulnerabilidades defensivas.
Desde el comienzo, Vargas empleó el jab de manera efectiva y castigó el cuerpo, con el objetivo de mermar la agilidad de su oponente argentino. Quintana, demostrando gran determinación, aceptó el intercambio de golpes y los asaltos iniciales fueron muy disputados. Sin embargo, a partir de la mitad del combate, el púgil de Oxnard empezó a establecer una clara superioridad con rectos de derecha y ganchos cortos en la media distancia.
En el noveno asalto, el púgil sudamericano mostraba un desgaste evidente, con inflamación y un corte visible en su rostro. Tras la evaluación médica en la esquina, el árbitro optó por detener el combate antes del décimo asalto. Quintana, quien consideraba que podía continuar, manifestó su desacuerdo con la decisión.
“Quiero a un excampeón mundial”
Vargas aseguró después que percibía el deterioro físico de su rival. “Podía sentir su desgaste”, afirmó. En otra declaración, traducida al español, dejó clara su ambición: “Solo quiero seguir aprendiendo. Soy joven, tengo hambre y quiero a un excampeón mundial en mi próxima pelea”.
Con apenas 21 años y una racha de siete victorias antes del límite en sus últimos ocho combates, ‘El General’ todavía está en fase de construcción. Pero su mensaje es claro: quiere medirse a nombres de mayor jerarquía en las 63,5 kg y acelerar el camino hacia un cinturón mundial.




