
El marroquí, aunque boxísticamente español, Moussa Gholam, tendrá una nueva oportunidad de demostrar su valía en su nueva etapa con la promotora Agon Sports. Será el próximo 28 de febrero en Buenos Aires, con organización de Sampson Lewkowicz y Tello Box y bajo la supervisión de la Federación Argentina y la Asociación Mundial de Boxeo. Seguirá Gholam como trotamundos, pues en estos últimos años ha disputado contiendas en España, como toda su carrera, Cuba, en una buena actuación, y Emiratos Árabes Unidos, ascendiendo en las listas mundiales gracias a su buen desempeño sobre el cuadrilátero. Ahora mismo se sitúa sexto en la clasificación de la WBA del peso superpluma y su combate se anuncia oficialmente como eliminatoria mundial. Esto no quiere decir que, de ganar, deba disputar el título como aspirante oficial, pero sí se situaría en una buena posición para estar atento al mismo, cuya situación ahora comentaremos. Cosas del boxeo, como saben nuestros lectores.
Gholam (25-1, 16 KO), de 30 años, se medirá al nicaragüense Melving López (34-2, 21 KO, de 28 y en la posición decimocuarta dentro de listas mundiales. Será a doce rounds y el ganador probablemente se sitúe entre los tres primeros del escalafón para la WBA. El campeón Jazza Dickens hará su primera defensa del título, tras haber sido ascendido en los despachos, frente a Anthony Cacace en Irlanda, como ya hemos informado. Dickens se iba a haber enfrentado a Hayato Tsutsumi el pasado 27 de diciembre en Riad, pero un problema físico de última hora impidió al nipón tener su gran oportunidad. Por ello, parece claro que Tsutsumi, tercero en la clasificación de la Asociación Mundial, estaría aún delante de Gholam en caso de triunfo de nuestro boxeador en tierras argentinas. Además, el primero en dicha lista es Elnur Samedov, ruso que infligió a Moussa su única derrota como profesional en un escandaloso robo, pero con un resultado inamovible pese a la injusticia.
En resumen, otra cita importante para el marroquí afincado en Cataluña, que también figura octavo para el WBC. La paciencia siempre ha sido su compañera de viaje en su etapa con Gallego Prada, ante los problemas para obtener la nacionalización (en contraste a otros deportistas, como los fondistas de atletismo o Ilia Topuria, cuyas trabas administrativas se arreglan en raudos plazos), combates que nunca fructificaron o luego después con la fallida asociación con el matchmaker británico Lee Eaton, que ahora hace de las suyas como principal encargado deportivo de Frank Warren. Mucha suerte para Gholam, un gran boxeador.





